21 oct. 2010

Beatrix Kiddo como heroína edípica feminista

Ya había anticipado en mi anterior entrada sobre este tema que no todos los análisis de la protagonista de Kill Bill concuerdan. Por ejemplo, Mark Conard también hace una lectura psicoanalítica del film en su artículo “Kill Bill: Tarantino’s Oedipal Play” (2007) pero su interpretación es muy distinta a la de Waites. Démosle la palabra:

En Kill Bill Volumen 1 “la novia” pasa de estar en una situación de falta absoluta de poder (postrada en coma) a adquirir el poder suficiente para llevar a cabo su venganza. El costo de esa transformación es la renuncia a su naturaleza femenina. En el primer paso de ese proceso debe procurarse una espada de Hattori Hanzo (símbolo fálico de poder) lo que pone en evidencia que para obtener el poder la mujer debe actuar como un hombre. Pero al hacerlo actúa como una alienada, pone de manifiesto su deformidad psíquica. Por eso todas las mujeres de la película son poderosas, pero todas actúan como verdaderas psicópatas.El verdadero poder reside en el visualmente ausente pero omnipresente Bill, el padre todopoderoso que mueve los hilos de la historia desde las sombras.

En Kill Bill Volumen 2 todo cambia. Pasamos de un relato enmarcado en el género de las artes marciales a un lacónico espagueti western. La espada ya no es un arma decisiva. La protagonista la pierde al inicio de la película. Con ella pierde todo su poder y es enterrada viva por el fracasado de Budd (que utiliza un arma de fuego cargada con sal). Antes de cerrar su ataúd le da la opción de ser enterrada ciega o con una linterna y ella escoge la linterna (símbolo de iluminación, sabiduría, conocimiento). Bajo tierra emprende un viaje místico a través de un flashback que nos muestra su aprendizaje con el maestro Pai Mei. Lo primero que hizo el maestro fue burlarse de sus habilidades con la espada y enseñarle que su poder y su fuerza residían en sus manos. Ella recuerda (aprende en un sentido platónico) que no necesita la espada (el símbolo de la masculinidad) para ser poderosa. Puede serlo sin renunciar a su feminidad -y sin las deformaciones psíquicas que esa represión generan. Al terminar el flashback “la novia” utiliza sus manos para romper el ataúd y salir de la tumba. Ha resucitado. Es capaz de detentar el poder y ser una mujer al mismo tiempo (algo que no le era posible antes). Por eso en la escena siguiente conoceremos su nombre por primera vez: Beatrix Kiddo. Ha recuperado su identidad perdida durante la primera de las películas. La pelea con Elle se resuelve no con la espada, sino con las manos. Beatrix le arranca el ojo que le queda y la deja dando tumbos en el tráiler de Budd. Completamente ciega, símbolo de su servidumbre ciega a una concepción masculina de poder (y a Bill, su maestro). Beatix ya no sirve a nadie más que a ella misma, se ha reconectado con su feminidad, con su verdadera naturaleza. Está en condiciones de enfrentarse a Bill.

Matar al padre significa matar el poder que ejerce sobre nosotros. Para poder hacerlo debemos dejar de verlo como un dios, debemos rechazar las imágenes que nos forjamos durante la infancia, debemos humanizarlo. Esto es lo que hace Tarantino con Bill en la segunda película. Lo muestra como un hombre, con sus traumas, sus virtudes y sus defectos. El espectador llega a simpatizar con él. Tal como ocurre con la figura de padre, a medida que maduramos comenzamos a verlo como es en realidad y eso permite que lo matemos: que pierda el poder sobre nosotros. Una vez que Bill es desmitologizado (lo vemos hasta prepararle un sándwich a su hija) se vuelve vulnerable y Beatrix puede matarlo.

Como Beatrix se ha reencontrado con su identidad femenina ya no necesita la espada para matar a Bill. Cuando la ataca envaina su espada con la funda que trajo, la vagina neutraliza al pene en la batalla, la mujer como mujer vence al hombre. Con sus manos le alcanza para romperle el corazón (otra enseñanza del maestro Pai Mei que sólo le transmitió a ella). La película termina con Beatrix transformada en madre, pero sin dejar de ser la mujer fuerte y poderosa que siempre ha sido. Ha logrado matar al padre (liberarse del yugo masculino) sin las insanas y autodestructivas consecuencias que tuvo que sufrir Edipo.

CONSIGNA DE TRABAJO
- ¿Con cuál de las dos interpretaciones (Waites, Conard) está de acuerdo?
- Busque algun NUEVO argumento para apoyar su interpretación y cuélguelo como comentario antes del próximo jueves 28 de octubre.

29 comentarios:

Anónimo dijo...

NÚMERO 2

Desde mi punto de vista, la visión que ofrece la película Kill Bill sobre su protagonista femenina, en el marco de incorporarla o no la estereotipada figura de la mujer guerrera en el cine, se ajusta más a la interpretación realizada por Conard, en contraposición a la de Waites. Y ello por un argumento que considero central y que no han utilizado en sus razonamientos ninguno de los dos autores citados, al menos de modo claro, profundo y ejemplificado.
Así, a mi juicio, la protagonista de Kill Bill se aleja de la perspectiva de Waites por una razón fundamental: el derecho a la elección de asumir o no los roles que se presumen debería asumir toda mujer, dentro de una estructura patriarcal. Entre ellos, por supuesto, subyace como punto principal la maternidad, y el derecho a elegir ser madre y a vivir como tal.
De este modo, se rompe totalmente la firmeza del argumento último de Waites a la hora de tachar como una más entre las configuraciones masculinizadas de la mujer en el cine a Beatriz Kiddo, ya que afirma de modo indirecto a través de su razonamiento, que ésta pierde toda su fuerza, poder e independencia al marcharse con su hija y establecer su rol de madre.
Sin embargo, esta argumentación es la que puede rebartirse con mayor facilidad, ya que, desde mi punto de vista, la maternidad es una cuestión central de toda identidad femenina, y la elección de la misma no supone, en ningún caso, la merma de cualidades de la mujer en relación a su fuerza e independencia.
Por ello, si al función que cumple la mujer en la sociedad desde una ideología patriarcal, esto es, la mujer heterosexual, virgen, esposa y madre, es consecuencia de la elección libre y no coaccionada de la mujer, no implica más que una forma de su propia feminidad, la que ella elige libremente.
Por ello,estoy de acuerdo con Conard al afirmar que la película Kill Bill ofrece un relato que fortalece la figura femenina, alejándose de la mujer guerrera estereotipada, logrando una forma de representación de la mujer en plena igualdad con el hombre, sinedo capaz de asumir todas y cada una de las que se suponen sus acciones, sin tener esto que significar el no poder, a su vez, desempeñar el papel de madre si así lo decide, tal como ocurre en la película, no significando esto para nada, la decadencia de sus cualidades.

Humberto Dib dijo...

Hola, Pablo, entré a tu blog por casualidad, me pareció magnífico, no quería salir sin decírtelo.
Aprovecho la oportunidad para invitarte al mío que es de literatura.
Un abrazo desde Argentina.
Humberto.

www.humbertodib.blogspot.com

Anónimo dijo...

L.Q.L. (número 14)

Estoy de acuerdo con la opinión de Conrad y mi argumento es la definición de heroína que la Real Academia Española realiza, así como la evolución de Beatrix y los enfrentamientos existentes a lo largo del film, y, en particular, la escena final en la que Beatrix aparece tumbada en el suelo llorando de alegría.

Según el diccionario de la Real Academia Española la palabra heroína tiene tres acepciones: 1. Mujer ilustre y famosa por sus grandes hechos. 2. Mujer que lleva a cabo un hecho heroico. 3. Protagonista de una obra de ficción. Por tanto, Beatrix puede ser catalogada como una verdadera heroína –tal y como lo hace Conrad en su artículo “Kill Bill: Tarantino’s Oedipal Play”- y no sólo por ser la protagonista de una obra de ficción, sino porque lleva a cabo una “venganza heroica”.

En un principio Beatrix es dirigida por Bill que, de alguna forma, condiciona su comportamiento y, para bien o para mal, trastoca su vida.

Es la perspectiva de la maternidad la que la llevó a dejar el escuadrón, como dice Waitess, en búsqueda de un entorno en el que ofrecer una vida mejor a su futuro hijo; sin embargo, y a diferencia de lo que ella cree, esta decisión de abandonar su “carrera” y dedicarse a la maternidad es también lo que le habría permitido iniciar su propia vida, sin que nadie ni nada la dirigiera como una marioneta. Sí, es cierto que decide formar una familia pero ello no significa que pierda su papel de guerrera o heroína porque bajo el “vestido blanco” aún late el corazón de una asesina profesional.

Son sus instancias de víctima: la boda, la supuesta pérdida de un embarazo, y hasta su prostitución involuntaria durante su permanencia en coma, las que hacen que acumule resentimiento y despierte de su estado comatoso con anhelo de venganza. Es desde ese momento cuando se refleja en ella una auténtica heroína que se enfrenta con valentía a sus antiguas compañeras –e incluso a los 88 maníacos-; si bien en un primer momento adopta características del “sexo dominante” para lograr sus objetivos. Cuando Beatrix no se comporta de acuerdo a lo estipulado para su sexo es “castigada” –tal y como sostiene Conrad-, no obstante, cuando se reencuentra con su identidad femenina logra sobrevivir a su venganza y así se demuestra en las escenas siguientes a la que logra salir del ataúd –ya no usa la espada para luchar sino sus propias manos- y en particular en la escena final en la que Beatrix aparece llorando de alegría mientras permanece tendida en el suelo pues ha logrado su objetivo: iniciar una vida junto a su hija, sin temor a nada ni a nadie pues ha matado a Bill –quien dirigía, antes de que decidiese abandonar el escuadrón, los hilos de su vida-.

Inmersa en su particular venganza Beatrix es una superheroína (que se transmuta creciendo como personaje de La Novia a una madre ejemplar), una mujer de armas tomar que no se puede desprender de su destino, entendido como una fuerza ciega que marca al personaje y a sus actos. Es el instinto maternal de La Novia/Mamba Negra lo que la hace más peligrosa y letal; y el hecho de que se la califique como Madre o como La Novia no hace que Beatrix pierda su papel de guerrera-heroína. La heroína es y puede ser madre, novia y profesional del crimen.

Anónimo dijo...

Soy el numero 22.

En mi opinión me quedo con el artículo de Mark Conrad. En todos los films tanto el volumen I como el volumen II, Beatriz va evolucionando como súper héroe femenina hasta tal punto que esta por encima de cualquier estereotipo de las mujeres guerreras en el cine. Esto se ve en numerosas escenas como las que comentamos a continuación:
Casi todas las enemigas de Beatrix son mujeres dejando a un lado las típicas películas donde las escenas de acción eran los protagonistas los hombres. Otro símbolo a tener en cuenta es que las mujeres son retratadas por Tarantino como seres poderosos, invencibles como es el caso de O-Ren ishi o Elle driver. Elle driver es una mujer poderosa que incluso gana a Budd que aparece retratado como un hombre desgraciado, marginado y que en varias escenas en el bar de estriptease es humillado tanto por su jefe como por una de las chicas que allí trabaja.

El otro protagonista masculino Bill en la primera parte aparece retratado como un ser todopoderoso reencarnando la típica figura masculina que guía a la guerrera masculina y es el causante de su venganza pero en la escena final no es mas que un padre entregado a su hija un rol poco desarrollado en las películas de acción que nos muestra el lado mas tierno y paternal algo que casi siempre es llevado a cabo por las mujeres.
Betrix por su parte deja todo por su maternidad pero finalmente en los créditos de la película se puede leer el nombre de la” mamba negra “y el de” mami” lo que nos da a entender que pese a todo sigue siendo una asesina, algo que también se refleja en las conversaciones con Bill cuando hablan de la boda y ella le confirma que jamás habría sido feliz con el novio lo que refuerza la idea de que pese a esforzarse por conseguir ser una persona normal Beatrix sigue siendo una poderosa asesina.
Tarantino refleja en esta película la supremacía femenina frente a la masculina y la escena del volumen I, cuando la novia entra a matar a O-Ren ishi antes de llegar a ella tiene que matar a un montón de hombres poco hábiles mientras que la chica es la figura todopoderosa al igual que Gogo que es una de los mas poderosas guardaespaldas.

Otro de los rasgos que diferencia a Kill Bill del resto de las películas de mujeres guerreras es que la protagonista no es una mujer excesivamente sexy y tampoco va vestida con modelitos insinuantes o sensuales sino con ropa cómoda y cotidiana que refuerza la idea de que la mujer para ser poderosa no depende de su belleza.

Anónimo dijo...

Alumna nº19:

Al 100% no me convencen ninguno de los dos textos o puntos de vista, aunque supongo que me inclino más por la de Mark Conrad, con la pérdida de feminidad y los símbolos fálicos...
Como película e acción y gran violencia, era necesario esta masculinización de la protagonista y la ausencia de sensiblerías,para llevar a cabo su venganza y darles a sus enemigos de su propia medicina, de la forma que ellos lo habrían hecho, sanguinarios y a lo bestia.
Si hubiera sido protagonizado por un hombre la película no hubiera sido lo mismo para nada. Es hora de que el cine incorpore mujeres guerreras menos ñoñas y romper con los estereotipos de pelis para hombres=mujeres que luzcan su exhuberancia...pelis para tías= con protas sensibleros/as...

P.D: ¿al final no vamos a ver la de MIllenium no?

Anónimo dijo...

Soy el número 5

Bajo mi punto de vista en la película el comportamiento de Beatriz nos muestra que su carácter no es él de una mujer subordinada al hombre y que dependa de él como la mujer guerrera de la que hablaba Waitess.
Me posiciono más cerca de la interpretación de Conard. Sin embargo, Conard nos dice que en el inicio del film el poder reside en Bill. Y en ese punto tampoco estoy de acuerdo ya que, desde el inicio podemos observar como Beatrix no acepta su destino y muestra un carácter de poder y determinación, con fuerza para sobreponerse a todas las adversidades que le suceden para llegar a alcanzar un objetivo, que tiene absolutamente claro desde el inicio de la película, tanto es así, que incluso, el título de la misma “Kill Bill” nos advierte su objetivo ya incluso antes de iniciar el film.
Este carácter determinado y esa capacidad para sobreponerse a las adversidades lo podemos observar en muchos puntos del film. Por esto para mi el poder reside en ella desde el inicio y no cuando acaba con Bill.
En la escena que se encuentra en coma y luego cuando descubre que ha sido violada, ella no duda un instante en vengarse medico que la violaba y luego en ir a la camioneta para llevar a cabo su venganza antes de lamentarse un segundo de su terrorífica situación (acaba de recobrar el sentido, no puede mover las piernas, ha sido violada y todas las personas que quería habían sido asesinadas).
También podemos observar ese carácter cuando se enfrenta a los secuaces de O-Ren Ishii. Ella es capaz de enfrentarse a un autentico ejercito de secuaces, sin dudar un momento, y salir victoriosa mostrando una gran valentía y determinación.
Otra situación en la película donde se puede observar esto es cuando es enterrada viva por Budd, cuando la situación parece irremediable y no hay esperanza una vez más ella se sobrepone y resurge.
Por otro lado, igual que en estas escenas, toda la película esta plagada de muestras de poder de la protagonista que nada tienen que ver con ese papel subordinado de la mujer del que hablaba Waitess. Además podemos observar en todo momento como ella es capaz de tomar sus propias decisiones sin importarle nada más que su venganza. Y el final de la película cuando se queda con su hija más que una renuncia a su oficio para cuidar de la niña me parece que lo que busca el film, simplemente, es el triunfo de la protagonista y premiar su determinación y lucha al conseguir lo que más quiere en este mundo: estar con su hija.

Anónimo dijo...

Número 3.
De las opiniones referidas me quedo con la de Mark Conard , en su artículo "Kill Bill : Tarantino´s Oedipal Play".
La protagonista de Kill Bill es una mujer que en un principio actua en pos de la masculinidad para lograr su venganza y obejetivo , lo que parece dejar ver al sexo femenino en inferioridad en relación con la valentía , la fuerza ... que ofrece el sexo masculino. Pero esto cambia cuando ella misma se da cuenta de que su poder no reside en ese acto de acercarse a la masculinidad , si no que el verdadero poder y la verdader valentia está en ella , siendo mujer.
Estoy de acuerdo con Conard no sólo por esto si no porque la feminidad no sólo la descubre es más aboga a ella para lograr esa fuerza que la pueda llevar a su último objetivo que es el de vengarse de aquellos que destrozaron su vida y algún día volver a ser feliz , y después de saber que su hija seguia viva poder estar a su lado.
Para mi el hecho de la maternidad no significa ni se relaciona en nada con la figura patriarcal o con el machismo , al contrario veo a la protagonista como una mujer que pese a todo para ella misma siempre fue esa madre cebeza de familia y simplemente el valor lo saca desde ese deseo, el valor de cualquier persona en busca de la felicidad y de la superación personal.
En ese deseo de busqueda de la felicidad está simplemente una persona sea hombre o mujer que hará todo lo que pudiese para conseguir dicho objetico.
En este caso la feminidad es el simple sentimiento de maternidad y familia , algo normal sin más en cualquier ser humano.
La película a mi entender nos da una leccion de como no hace falta escudarse en algo que no eres para vencer nuestros miedos si no que debemos pensar en lo que somos y en lo que queremos y eso será lo que nos de la fuerza para superar todo.

Anónimo dijo...

Número 9:

Estoy de acuerdo con la interpretación de Conard. No estoy de acuerdo con Waites por lo siguiente:

Según la autora, el personaje de Beatrix Kiddo, aún siendo agresiva y temible en la batalla, en la pelea con Elle se deja llevar por celos hacia Bill (típico aspecto femenino), ya que es Elle quién ocupa su lugar en la relación amorosa. En mi opinión, no existe diferencia entre la pelea que tienen éstas y la que tuvo Beatriz con cualquiera de las otras mujeres (como O-Ren o Vernita), ya que la causa de la lucha es la misma (venganza por el daño que le hicieron matando a su futuro marido e hija) y en todas se dejó ver su superioridad y su poder al ganar la batalla. Es más, en el caso de Elle le bastó dejarla ciega y no tuvo necesidad de matarla como había hecho antes, consideró que ese castigo era suficiente y si su intención era pelear por Bill simplemente podría haberla matado y evitar la posibilidad de que siguieran juntos en caso de no lograr matarlo a él.El poder de Beatrix se deja ver cuando, además de matar a todos sus adversarios, logra por fin derrotar al tan temido Bill. Si se entiende que ha sido creada a imagen de éste también puede entenderse que rompe la sumisión y se hace valer como mujer.

Por otro lado, no existe rivalidad entre ser guerrera y madre, ya que cuando mata a Bill ya conoce la existencia de BB y aún así termina su “misión”. Si decide retirarse es por su elección y no por la imposibilidad de desempeñar los dos papeles.

Por último, el hecho de que el maestro Pai Mei si le enseñara a ella, aún siendo mujer, la Técnica de los Cinco Puntos de Presión para Hacer Explotar un Corazón” y no a Bill, es lo que demuestra que desde un principio ella es superior a Bill y tiene mejores cualidades. Si, como dice la autora, Bill era figura de autoridad masculina de características casi supernaturales y ella una simple novia creada a su imagen, debería ser él el que conociera la técnica y no ella, es decir, el que tuviera todo el poder.

Anónimo dijo...

Hola, soy el número 12.

Estoy de acuerdo con el criterio utilizado por Mark T. Conard.

El hecho de que Beatrix elija la maternidad no es negativo, basando mi argumento en el poder de elección que detenta la mujer.

Beatrix tiene el poder de decisión, ella sola, acerca de lo que desea hacer con su vida.

Si bien es cierto que Beatrix, en el momento en que descubre su embarazo, decide dejar el oficio de asesina profesional, eso no implica un retroceso en el papel de la mujer, ni una vuelta al rol de madre.

No hay reduccionismo en tanto en cuanto esa elección, o en palabras de Waites, “los términos excluyentes o bien de guerrera o bien de madre”, sea libre, voluntaria y consciente.

Así, se puede observar en el film que Beatrix toma la decisión de dar un giro radical a su vida de forma totalmente libre, nadie le impone esa elección.

Se podría llegar a pensar que esa elección se la impone el propio embarazo, pero en realidad, de la misma forma que elige ser madre, asumiendo las expectativas que eso conlleva, también podría haber elegido continuar con su vida de asesina psicótica.

Por otra parte, tampoco estoy de acuerdo con Waites caundo dice que la pelea entre Elle y Beatrix no es un combate entre guerreras, sino una disputa entre gatas, para ocupar la posición al lado de Bill, y que, aunque Beatrix no quiera volver con él, sigue teniendo celos de Elle, reduciendo su status de guerrera.

Desde mi punto de vista, Beatrix no siente celos de Elle.
En realidad lo que siente Beatrix es un deseo inmenso de venganza, contra todas las personas que le hicieron daño, y que presuntamente acabaron con la vida de su bebé. Y una de esas personas es Elle.

Así, su venganza con ella no se basaría en la envidia ni en los celos, sino en la revancha y represalia por todo lo sucedido y su deseo de hacer justicia.

En conclusión, no creo que Beatrix Kiddo sea una más en la lista de mujeres guerreras regresivas, sino todo lo contrario, fomentando el espíritu de heroína, poderosa e independiente, sin perder un ápice de su feminidad.

Anónimo dijo...

Nº15Me posiciono al lado de Conard, porque en el caso de Kill Bill no creo que estemos ante la prototípica mujer guerrera hiperfeminizada.
Entiendo que su actuación se deriva de su instinto de supervivencia y de protección de su hija; instinto que existe en todas las especies y que poseen tanto la hembra como el macho (esto se aprecia en el caso del pingüino emperador que incuba el huevo durante el invierno polar) y que en la película poseen tanto Beatrix como Bill, que no mata a su hija si no que la salva y cuida, por lo que no sólo se refleja el instinto maternal sino también el paternal. De acuerdo con este instinto de supervivencia no se estaría masculinizando a Beatrix por el hecho de que ella trate de acabar con los que casi la matan y que cree que mataron a su bebé, porque aunque en este caso se trate de una mujer, a cualquier persona en su situación su instinto de supervivencia influido por su razocinio e inteligencia propias del ser humano le llevaría a vengarse independientemente de que esa persona fuese un hombre o una mujer.
Además, a Beatrix no se la muestra como una mujer seductora sino como una mujer con capacidad de resolver las cosas por sí misma. De hecho en la segunda parte de Kill Bill Beatrix no “resucita” cuando la entierra Bud con un carácter trágico y atormentado, sino que aparece renovada y es que en esa “vuelta a la vida de Beatrix” se muestra su salvación señalando la superioridad del cuerpo femenino que renace como un Ave Fénix de sus propias cenizas. Por lo que, no se trata de dar una imagen de una mujer que se hipermasculiniza para conseguir sus objetivos, sino la de una protagonista que con su identidad femenina supera todos los obstáculos y consigue lo que se propone.
Podríamos establecer una comparativa entre la situación de Beatrix y el “Mito de la Caverna” de Platón. En él se describe a un grupo de hombres prisioneros en una caverna desde su nacimiento, atados por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas, de manera que tan sólo pueden ver la pared del fondo de la caverna sin poder girar la cabeza. Detrás de ellos se encuentra un muro con un pasillo, seguidamente una hoguera y la entrada de la cueva que da al exterior, de modo que por ese pasillo circulan hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, debido a la iluminación de la hoguera se proyectan en la pared que ven los prisioneros. Estos al no conocer nada de lo que sucede a sus espaldas, consideran como verdaderas las sombras de los objetos. Platón plantea que si uno de ellos fuese liberado y obligado a contemplar lo que ocurre detrás de ellos, observaría una nueva realidad (mundo sensible) que es fundamento de la que contemplaban al principio, y si saliese fuera de la caverna vería una realidad exterior: el mundo y el Sol (metáfora de la idea del bien), de modo que si al entrar de nuevo en la caverna tratase de desatar y convencer a sus compañeros de que fuesen hacia la luz, estos serían capaces de matarlo cuando tuviesen la oportunidad.
Beatrix vive en el mundo del asesino profesional incluso tras el ataque que sufre en la capilla y que casi acaba con su vida, pues al despertarse del coma comienza a matar a las personas de las que trata de vengarse, identificando como dice Conard el poder con el hombre al utilizar la espada como símbolo masculino; y como los prisioneros que creen que las sombras son reales por ser lo único que han visto en su vida, Beatrix se considera asesina por nacimiento. Ahora bien, en el momento en que la entierra Bud, a través de la linterna (luz que simboliza el bien) descubre la verdadera realidad, que el poder está en su identidad femenina y que no siempre es necesario matar para vengarse o hacer justicia; y con sus actuaciones trata de convencer a sus rivales,(no mata a Elle sino que la deja ciega y a Bill no lo elimina con la espada, sino con la fuerza que le da su identidad femenina).Ahora bien, el caso de Beatrix no acaba en tragedia como el mito de la caverna, pues aunque las personas de las que trata de vengarse Beatrix tratan de acabar con su vida no lo consiguen

Anónimo dijo...

Nº 10:

Por un lado teníamos la interpretación de Waites que consideraba, como decíamos, que la figura de Beatrix Kiddo, pese a que en un principio parecía que había supuesto un paso adelante hacia el feminismo, la autora a través de su argumentación pretendió demostrar que realmente no se produce ese avance sino que supone una vuelta a la misma situación, es decir, que no se aporta nada a favor del feminismo.
Mientras que por otro lado, nos encontramos con la interpretación de Conard que entiende que Beatrix Kiddo es el fiel reflejo de la existencia real de la mujer guerrera, una mujer que consigue la “victoria” desde su propia condición de mujer, decidiendo por ella misma su destino, sin tener que renunciar a dicha condición para lograr la “victoria”.

En este contexto mi postura al respecto es que me decantaría más por la argumentación de Conard. Entiendo que esta película sí supone un avance en pro del feminismo porque Beatrix finalmente toma las riendas de su destino y es ella la que marca las pautas de su proceso de venganza, es ella la que va derrotando de uno en uno a sus enemigos y lo hace movida por su propia convicción.

Porque pese a la teoría de Waites, es ella la que es consciente de la desigualdad de género en la que está envuelta su vida (cuando despierta del coma) y es ella misma la que decide romper esa situación y acabar con esa desigualdad de género liberándose de esa concepción patriarcal.

Anónimo dijo...

Nº 16

Considero que la interpretación que hace Mark T. Conard de la película y del personaje de Beatrix Kiddo es más adecuada que la que desarrolla Waites.

Mi argumento para apoyar esta interpretación no está en la película propiamente dicha, sino en el contexto sociocultural y temporal en la que ésta tiene lugar.

Como Conard expone en su artículo, Tarantino, en Kill Bill, recrea (a su manera) las películas de artes marciales y los spaghetti westerns que veía y que le encantaban cuando era niño. Esas películas fueron rodadas hace varias décadas, en un época en la que la situación social y jurídica de la mujer era bastante diferente a su posición actual. En la época en la que se hicieron esas películas no cabría pensar de ningún modo que pudieran estar protagonizadas por personajes femeninos, porque se consideraba que la temática que trataban era “masculina”. Sin embargo, Kill Bill ha sido realizada mucho tiempo después, en pleno S. XXI, y en un contexto sociocultural muy diferente en lo que a la posición de la mujer se refiere. Podemos pues considerar que Kill Bill representa este cambio de la sociedad. Hoy en día, en términos generales, la mujer está incorporada al mercado laboral, ocupa puestos directivos, tiene independencia económica y desarrolla actividades que hace unas décadas no eran consideradas propias de una mujer. Dicho esto, no nos tiene que resultar raro o especial que el personaje principal sea femenino. Es decir, en la época actual una mujer puede perfectamente protagonizar películas de este estilo en condiciones de igualdad a un hombre; y lo puede hacer sin que, por ello, tenga que alejarse de su naturaleza femenina.

En conclusión, mi idea sería ésta: si en la actualidad hay presencia femenina en la práctica totalidad de las esferas públicas, ¿por qué no puede una mujer ser protagonista de una película de este tipo sin que nos parezca peculiar?

maría Conde Rey nº17 dijo...

Para empezar diré que apoyo la tesis de Kate Waitess, ya que tambien creo que Beatrix Keddo lejos de ser una heroína y guerrera atipica comparte rasgos comunes con otras mujeres guerreras.
Para defenser mi postura aportaré un nuevo argumento, como en todas las peliculas de este género aparece la figura del hombre como hilo conductor de la palicula. Explico mi posición: también aquí aparece el hombre comandando la trama, en esta pelicula se hace de forma encubierta, ya que hasta el Volumen II no se sabe las verdadera historia de Beatrix Keddo, denominada en este volumen “la novia”.
En principio la figura de Bill aparece como una figura patriarcal,esto se puede ver en la pelicula cuando es presentado a l novio como el padre de la protagonista. Poco despues cuando se resuelve la trama se demuestra que los motivos propios que llevaron a Bill a cometer esa masacre no son otros que los celos y en cierto modo el despecho de ser abandanado por ella. Aquí se ve como sí se puede apreciar un romance en la pelicula, no superfluo como en otra peliculas del genero pero un romance que es el que origina la trama de la pelicula.
Tras esta masacre que Bill y el escuadron comete, ella se propone la venganza que como fin ultimo es matar a Bill, de hecho ese es el nombre de la pelicula. Así afirmo una vez más que la historia o “romance” es de modo indirecto lo que ocasiona la trama de la pelicula, que es originada por Bill.
Además en Kill Bill se pueden apreciar rasgos comunes con otras peliculas de este género, ya que en el volumen II durante la pelea con Elle se puede apreciar más que una venganza una pelea por celos, ya que además de participar en la masacre esta ocupa ahora su lugar.
Con estos argumentos pretendo defender mi posicion, que no es otra que establecer que Kill Bill no es tan diferente a otras peliculas de mujeres guerreras, aunque si es cierto que los elementos propios de estas peliculas se muestran de modo indirecto, aunque como he explicado estan presentes en toda la pelicula

Anónimo dijo...

ALUMNA NUMERO 26

Me declino por la interpretación de Mark Conard sobre el personaje de Beatrix Kiddo, “la mujer como mujer vence al hombre” sería como podría resumir su posición.
Y, en efecto, a lo largo de los dos volúmenes de Kill Bill, Beatrix dententa tal poder típico de cualquier súper-guerrero masculino. Pero sin desligarse con su identidad femenina en ningún momento.

Sin embargo, Conard defiende que este poder desligado del hombre comienza a partir del segundo volumen. Yo opino que ya desde un primer momento en que comienza a enfrentarse a todos los que aparecieron el día de su boda para matarla a ella y a su familia; incluso cuando acababa de despertarse de un coma y es capaz de arrancarle la lengua a un hombre que pretende violarla, Beatrix lo hace todo sola sin necesidad de ningún tipo de apoyo masculino. Ella podría llamar a algún “matón” para que la acompañase y ayudase en su venganza o llevar armas de fuego consigo para aparecer por sorpresa junto a sus enemigos. Pero no hace nada de esto, ella misma como mujer poderosa se enfrenta sola a todos los que un día intentaron asesinarla y sólo provista de una espada de Hatttori Hanzo.

Ella sola es capaz de acabar enfrentándose a todos y saliendo, además victoriosa. Por lo que “la mujer como mujer vence al hombre”.

Jose Jaime Andujar dijo...

José Jaime Andújar
nº 23


Antes de comenzar a realizar mi análisis del trabajo planteado he de decir que estoy de acuerdo en algunos aspectos de ambas interpretaciones.
No obstante, en líneas generales, mi idea del film se acerca más con la interpretación de Kate Waites, ya que apoyo su idea de la construcción de la cultura patriarcal que refleja las fantasías masculinas sobre la feminidad. Bill sería en la película esa figura masculina que crea a su imagen a Beatrix Kidoo, ideólogo del homicidio y alrededor del cual gira toda la trama de la película, y obviamente también la venganza de Beatrix.
Para apoyar el argumento de la autora voy a aportar un nuevo argumento, que puedo extraer del vol.2 de Kill Bill, donde el diálogo gana enteros en relacíon a la primera parte de la película. Para ello me basaré en el personaje de Bill, el líder de la banda, que en esta segunda parte de “desenmascara”, puesto que en la primera parte practicamente no tiene ninguna aparición. Bajo un asesino despreciable, frío y despiadado se oculta un hombre con sentimientos, un hombre capaz de sentir amor por la única mujer que admira. Por consiguiente, Bill se siente despachado e inicia su venganza particular en la capilla donde Beatrix realizaba su ensayo de boda (que pudimos apreciar en la primera escena del film)
En este sentido, parece que los interrogantes que quedaron al ver en la primera parte, se resuelven en el segundo volumen del film de Tarantino. Así pues, puedo citar otra de las cuestiones en la que concuerdo con el autora y que puede facilitar el análisis de mi argumento. Este aspecto es puramente femenino, un aspecto que se resalta con la espectacularidad del duelo entre Beatrix y Elle, que ocupa el lugar de la protagonista con Bill, y no es otro que los celos o la competición por un hombre.
Así pues, en la primera parte se presenta a Beatrix como “la novia” que quiere dejar el escuadrón de asesinos en vistas de su futura maternidad, y en la segunda parte termina siendo la madre que quiere dedicarse a su hijo. En este sentido, hay otro argumento en el que concuerdo con Waites, ya que no puede compatibilizar su rol de asesina con el de madre.
Finalmente, y en relación a ese último, quiero comentar unas de las citas más impactantes de la película y que también podría apoyar el argumento de Waites, en el final durante la conversación entre Bill y Beatrix, donde Bill le habla de la mitología de los superhéroes, comparándola concretamente con Superman, y termina diciéndole que aunque deje definitivamente de matar y se dedique a la maternidad, siempre será una asesina

Anónimo dijo...

Número 18:

En los textos de Mark Conard y Kate Waites se dan dos visiones diferentes a acerca de la figura femenina de la película Kill Bill, Beatrix Kiddo. Kate Waites defiende la posición de que la protagonista entra dentro de la consideración que ella tiene de las mujeres guerreras que se encuentran supeditadas al poder de un hombre, en las que destaca su feminidad y en las que siempre acaba apareciendo su naturaleza esencialmente femenina. Por el contrario Mark Conard ve en Beatrix la transformación de una mujer que debe de alguna manera convertirse en hombre para poder alcanzar el poder que la lleve a realizar su venganza, para después volver a encontrarse con su parte femenina.

Desde mi punto de vista la posición de Mark Conard es más acertada ya que durante el transcurso de la película se puede ver esa masculinización de la protagonista. Cuando comienza su transformación ella se hace con la espada de Hanzo, el símbolo de poder masculino, con el que empieza la deformación psíquica que expone Conard en su texto. En Kill Bill 2 Beatrix pierde su espada y con esa pérdida se simboliza su vuelta a la feminidad una vez que ya ha conseguido el poder y está en igualdad de condiciones que el personaje masculino.

Otra característica de la protagonista podría ser que no carga con la culpabilidad y la angustia de otros personajes. Cuando ella pelea, con armas si es preciso, lo hace porque es imprescindible y lo necesita para llegar a conseguir la venganza deseada. Pero para poder conseguirlo necesita alcanzar el poder. Y es a este poder al que llega mediante la masculinización de la que nos habla Conard. Para ella lo que ha tenido que hacer puede llegar a ser desagradable, por lo que en la película llega a considerarse una mala persona, pero eso era algo necesario y por lo que no va a vivir traumatizada el resto de su vida.
La vuelta a la feminidad de Beatrix es un reencuentro con su identidad, pero eso no la hace renunciar al poder, sino que ahora detenta el poder desde su naturaleza esencialmente femenina.

Anónimo dijo...

Alumno nº 24
El análisis por el que me decanto es aquel realizado por Mark Conard, ya que a mi parecer realiza una interpretación de las dos entregas de Kill Bill como una evolución de la mujer en la sociedad. Esto se debe a que en la primera película, Beatrix para poder iniciar su venganza y adquirir poder, debe renunciar a su feminidad y actuar como un hombre, aléjandose de los roles prototípicos de la mujer. Esto puede corresponder a la concepción que se tenia de la mujer hace años, ya que se consideraba que a la mujer le correspondía las tareas familiares siendo estas incompatibles con el mundo laboral; así Beatrix en el inicio de la película deja de ser guerrera para casarse y y criar a su hijo. Otro detalle es la subordinación de la mujer al hombre, siendo Kiddo la exnovia de Bill, éste no permitirá que ella se separe de él considerando así a la mujer como una posesión , por lo que Bill decide llevar a cabo la matanza..
Mientras, en el segundo film, se muestra una evolución del personaje, pudiendo ser Beatrix una mujer poderosa, sin tener que renunciar a su feminidad y sin deformaciones psíquicas, que caracterizaba a los personajes femeninos del primer film. Beatrix ya no necesita de nadie, es totalmente independiente, no tiene ningún modelo masculino que seguir, sigue sus impulsos y sus conocimientos adquiridos en artes marciales por su profesor Pai Mei, enseñanzas que cualquier hombre guerrero necesitaría también.

Anónimo dijo...

Número 20
Según Conard, el primer film comienza con la nulidad absoluta de poder de la protagonista pero la adquiere para lograr su venganza, utiliza la espada como símbolo de que necesita actuar como un hombre para tener el poder.
En el segundo film, Conrad nos muestra que la protagonista pierde la espada sin ello renunciar a su femineidad y aprende con el maestro que su poder y fuerza reside en las manos, matando finalmente al padre que significa matar el poder que ejerce sobre ella.
En contraposición Waites en los 2 films presenta a una mujer como una verdadera heroína pero en el fondo se puede apreciar la visión masculina que tiene el hombre sobre la mujer.
Yo me quedaría con la última reflexión ya que pienso que ciertos detalles a lo largo de la película son bastante notorios aunque queden ensombrecidos por la aparente fuerza de la protagonista.
Ciertos ejemplos como el hecho de que en el film,se inicia cuando Beatrix deja su carrera para dedicarse a la maternidad.
Notable es la escena en la que lucha con Vernita y se detienen cuando aparece la hija de ésta mofandose así del rol de madre.
En la segunda parte de Kill Bill se da más preponderancia al papel de madre en detrimendo del papel de guerrera.
No es madre y a la vez fuerte como dice Conard, sino que tiene que elegir entre una y otra.
También destacar que ha sido creada a imagen de Bill, figura masculina.

Anónimo dijo...

Interpretación Kill Bill Alumna: ARR (numero 4).
Antes de adoptar una de las dos interpretaciones propuestas, analizaré brevemente alguno de sus aspectos principales.
- Beatrix Kiddo como marioneta patriarcal (Kate Waites).
En opinión de Waites, a pesar de que aparentemente la protagonista de Kill Bill no responde a los rasgos de cultura patriarcal de otras mujeres guerreras del cine, por ejemplo, no entrando en subtramas románticas ni desnudos, sí recae la película en estos rasgos.
Uno de sus puntos argumentativos se basa en el desarrollo de la pelea entre la llamada “Novia” y Vernita en el domicilio familiar de ésta última, que es interrumpida con la llegada de la hija de Vernita, siendo una manifestación de la maternidad y una mofa de la femineidad tradicional, en opinión de la autora. Sin embargo no me parece un dato trascendente, pues en la segunda parte de la película podemos ver al propio Bill preparar un sándwich a su hija mientras Beatrix hace su aparición en la casa de éste buscando venganza.
Hace referencia también al nombre de la protagonista, Kiddo (diminutivo de su identidad), “la novia”, “madre”, pero considero que ello no supone una merma de su poder y dureza, simplemente esos nombres que utilizan para referirse a ella muestran el odio de sus adversarios, quienes pretenden ridiculizarla y subestimarla, no siendo conscientes de su poder reavivado por la venganza, o quizás por miedo.
Dice Waites que en la segunda película el papel de madre adquiere preferencia sobre el de guerrera, encasillándola en la femineidad y maternidad. Pues bien, perfectamente puede suceder esto en una película de acción en la que un hombre ocupe un papel protagonista, por ejemplo en la película “Diablo” (2003), Demetrius (Larenz Tate) se plantea dejar su trabajo de policía por su familia, después de que resultara asesinada la mujer de su compañero, siendo consciente del peligro de su trabajo, si bien es cierto que lo retoma al final, a diferencia de Beatrix, pero sin embargo pudo verse la decisión de ella influenciada por el hecho de que se encontraba sola para mantener a esa niña.
En esta misma película el mismo actor mencionado ayuda a la venganza de su amigo, por lo que podemos observar también el papel del hombre en la venganza por la muerte de su familia.
Por último, la autora sostenía que las películas de mujeres guerreras son escritas y dirigidas por hombres, si bien esto no se da del todo aquí, pues el director hace el guión, pero en colaboración con Uma Thurman, quien se encargó de desarrollar el personaje.
Así, en opinión de algunos autores, Tarantino supera con Kill Bill las críticas por su inicial ausencia total de personajes femeninos o bien representación de mujeres objeto, asociadas a problemas o con papeles de tontas, y lo hace con la presencia en el film de mujeres fuertes.
Sin embargo, no es feminista, lo que se muestra en los personajes que parecen destinados a satisfacer estereotipos de fantasías masculinas como la mujer oriental, la mujer de color, la enfermera y la colegiala.
Por ello considero que la interpretación de Waites sí sería adecuada con relación al resto de personajes femeninos de la película, que sí estarían en mi opinión estereotipados, no siendo sin embargo ese el caso de la protagonista.

Anónimo dijo...

(continuacion) ARR (numero 4)
- Beatrix Kiddo como heroína edípica feminista (Mark Conard).
Conard, se basa en el cambio que sufre la protagonista en relación a su identidad femenina, renunciando al principio del film a su naturaleza femenina utilizando como arma y para la obtención de poder, una espada, para actuar así como un hombre, sufriendo una deformidad psíquica. En la segunda parte de la película esto cambia, no siendo la espada decisiva, encontrando el poder en su interior, recuperando así su feminidad.
Tampoco comparto esta visión. Concibo la evolución de Beatrix considerando como punto de partida la venganza. Al principio del film se ve claramente ausente de poder, tras haber estado 4 años en coma, aún así, las ansias de venganza la hacen reavivar su energía interior, yendo sin dudarlo un instante a satisfacer esa necesidad de vengar el mal que se le ha causado gratuitamente. El hecho de que emplee una espada no le da poder, simplemente es un medio para manifestarlo, como otro cualquiera, posiblemente su elección por la katana se deba a las enseñanzas de Bill. En su encuentro con Vernita termina con la muerte de ésta, pero producida por una navaja, no por la espada.
Tras esto, se dirige a su siguiente objetivo, siendo su fin vengarse de la totalidad, lo que al final consigue.
Mientras va alcanzando su objetivo y llegando al sujeto final de su actuación vengativa, va recobrando su racionalidad, dejando de estar cegada por el odio, ya es capaz de recordar las enseñanzas de Pai Mei, que la ayudan en varias ocasiones, por ello termina matando a Bill con un golpe que le rompe el corazón.
Por último, respecto a lo de “matar al padre”, decir que se juntan varias emociones en Beatrix, puesto que estuvo ligada a Bill emocionalmente, estuvo embarazada de él y aún por encima es el jefe del escuadrón que no sólo pretendió matarla a ella, sino también al hijo de ambos, por ello le dio el último lugar, para estar preparada mentalmente para su reencuentro.

Angelo dijo...

En el presente estudio no tomaremos partido por ninguna postura en concreto, pues ambas posturas resultan igualmente interesantes, incluso complementarias, considerando más interesante la conformación de una tercera tesis a través de los argumentos que nos ofrecen tanto una como otra.

El proceso de transformación al que alude Conard, a través del cual Beatrix Kiddo supera una situación inicial de falta absoluta de poder para finalmente acabar imponiéndose es una clara referencia al viaje del héroe, un patrón narrativo descrito por el mitógrafo norteamericano Joseph Campbell en su libro El Héroe de las Mil Caras (1949). Dicho viaje consta de doce estadios, a través de los cuales haremos un análisis encaminado a conciliar las dos teorías:

Angelo dijo...

1. Mundo ordinario: el mundo en el que se encuentra el héroe antes de comenzar su aventura. En el caso que nos ocupa, se trataría del contexto en el que Beatrix trata de rehacer su vida al principio de la historia.

2. El llamado de la aventura: una serie de circunstancias que empujan al héroe hacia su viaje. La presencia de Bill en el ensayo de la boda, parece exigirle a Beatrix un retorno a su antigua vida como asesina.

3. El rechazo del llamado: motivado normalmente por el miedo al cambio. Beatrix rechaza en un principio la invitación de Bill de regresar a su antiguo escuadrón de asesinos, por considerarla incompatible con la necesidad de afrontar la educación de su entonces futura hija.

4. Ayuda sobrenatural o encuentro con el mentor: éste ayuda al héroe a adquirir las habilidades básicas necesarias para acometer su aventura con éxito. Éste no es otro que Bill, quien no solo ejerció como guía espiritual en el pasado, creándola a su imagen y semejanza, como muy bien apunta Waites en su exposición, sino también como motor de sus actuales planes de venganza. Bill continúa moviendo los hilos, manipulando a Beatrix cual mera marioneta y salpicando su viaje de todo tipo de pruebas con el fin de hacer que ésta recuerde sus habilidades ya olvidadas y regrese a la espiral de violencia característica de su vida anterior.

Bill adopta el rol de ayudante sobrenatural, capaz incluso de revertir las situaciones más problemáticas y desesperadas. Su intervención directa evita la muerte de Beatrix en el hospital a manos de Elle, e indirectamente la salva de una muerte segura en el ataúd en el que la encierra Budd, conduciéndola, mediante un flashback, a la solución del problema. Dicha escena no representa el hecho de abandonar el símbolo de masculinidad (la espada), sino la eficacia de Bill como hilo conductor que le indica a Beatrix cuál es la correcta administración de sus habilidades para salir indemne de cada obstáculo que se va encontrando en su camino.

5. Cruce del primer umbral: el héroe abandona su mundo ordinario para entrar en el "mundo mágico". La escena que marca dicho momento es la huída del hospital. Antes mencionábamos la palabra "recordar", que es clave para definir la aventura de Beatrix. De hecho, lo primero que debe traer a la memoria es su destreza motriz básica, dormida tras un prolongado periodo de coma. A partir de ese momento, el recuerdo será la herramienta fundamental que le permita sobrevivir para poder dejar atrás su traumático pasado.

6. Pruebas, aliados y enemigos: Bill representa estos tres elementos. Es su principal enemigo y al mismo tiempo su más poderoso aliado, salpicando su viaje con una serie de pruebas que despertarán su antiguo potencial como asesina, que permanecía dormido en su interior, voluntariamente en un principio, y de forma involuntaria tras el suceso traumático que la postró durante cuatro años en la cama de un hospital. La solución a todas las pruebas se encuentra en las enseñanzas que Bill le ha transmitido.

Angelo dijo...

5. Cruce del primer umbral: el héroe abandona su mundo ordinario para entrar en el "mundo mágico". La escena que marca dicho momento es la huída del hospital. Antes mencionábamos la palabra "recordar", que es clave para definir la aventura de Beatrix. De hecho, lo primero que debe traer a la memoria es su destreza motriz básica, dormida tras un prolongado periodo de coma. A partir de ese momento, el recuerdo será la herramienta fundamental que le permita sobrevivir para poder dejar atrás su traumático pasado.

6. Pruebas, aliados y enemigos: Bill representa estos tres elementos. Es su principal enemigo y al mismo tiempo su más poderoso aliado, salpicando su viaje con una serie de pruebas que despertarán su antiguo potencial como asesina, que permanecía dormido en su interior, voluntariamente en un principio, y de forma involuntaria tras el suceso traumático que la postró durante cuatro años en la cama de un hospital. La solución a todas las pruebas se encuentra en las enseñanzas que Bill le ha transmitido.

7. Acercamiento: Beatrix avanza de manera imparable, al menos en la primera parte de la película, superando obstáculos a priori imposibles, como deshacerse de los sicarios de O-Ren, los 88 Maníacos con una facilidad insultante. Curiosamente, en la segunda parte se minimizan sus anteriores hazañas, cambiando la película completamente de registro, adoptando un estilo más realista. En este proceso, no solo Bill se humaniza, como apunta Conard en su artículo, sino que lo hace también Beatrix, aunque ésta inicia el proceso, sospechosamente, tras el flashback del ensayo de la boda. ¿Mera cuestión estilística? ¿Afloramiento de un latente instinto maternal con la consiguiente vulnerabilización unida a la desmitifación de la figura paterna que esto conlleva?

8. Prueba difícil o traumática: sin duda, la huída del ataúd constituye la prueba de mayor calado a la que se tiene que enfrentar nuestra heroína.

9. Recompensa: volver con su hija, capitulando al paradigma tradicional de madre. En este punto la tesis de Waites se impone. El premio de Beatrix es la recuperación de su feminidad y la ruptura total con su vida anterior, pudiendo ejercer finalmente como madre. En definitiva, el abandono de un cliché para abrazar otro, más afín al concepto de mujer tradicionalmente descrito por el hombre.

10. El camino de vuelta: identificado con el anterior punto.

11. Resurrección del héroe: relacionado con el octavo punto.

12. Regreso con el elixir: sin duda, la vuelta de Beatrix al mundo ordinario va aparejado al uso del elixir para ayudar a su hija a construir un futuro mejor para ella, alejado de la violencia omnipresente en el entorno de Bill y su banda.

Angelo dijo...

9. Recompensa: volver con su hija, capitulando al paradigma tradicional de madre. En este punto la tesis de Waites se impone. El premio de Beatrix es la recuperación de su feminidad y la ruptura total con su vida anterior, pudiendo ejercer finalmente como madre. En definitiva, el abandono de un cliché para abrazar otro, más afín al concepto de mujer tradicionalmente descrito por el hombre.

10. El camino de vuelta: identificado con el anterior punto.

11. Resurrección del héroe: relacionado con el octavo punto.

12. Regreso con el elixir: sin duda, la vuelta de Beatrix al mundo ordinario va aparejado al uso del elixir para ayudar a su hija a construir un futuro mejor para ella, alejado de la violencia omnipresente en el entorno de Bill y su banda.

Angelo dijo...

En conclusión, el viaje emprendido por Beatrix tiene como objetivo liberarse del yugo al que ha sido sometida por Bill, quien la ha construido a su imagen y semejanza y, ya sea directa o indirectamente, la va atrayendo hacia él de nuevo, ayudándola a superar los obstáculos que se cruzan en su camino.

Hay un detalle muy importante que no podemos pasar por alto: Beatrix se muestra más decidida, fuerte y agresiva cuando su adversario es una mujer. Paradójicamente, cuando éste es un hombre, o en situaciones donde sale a flote su instinto maternal, la invade una sensación de vulnerabilidad. Así pues, la lucha contra Vernita se interrumpe por la llegada de la hija de esta última, Budd es capaz de doblegarla, al menos de forma transitoria, y la presencia de su propia hija es capaz de frenar momentáneamente un posible enfrentamiento con Bill.

Todas estas muestras de debilidad se deben a su naturaleza de estereotipo creado por una mentalidad masculina. No deja de ser la arquetípica mujer guerrera descrita por Waites. El que no presente todas sus características es irrelevante, pues dentro de este concepto se admiten ciertas variantes, incluida esta, a priori, poco convencional protagonista femenina.

La línea entre heroína edípica feminista y marioneta patriarcal es muy difusa, pudiéndola englobar en cualquiera de los dos grupos perfectamente. No obstante, el fin último de Beatrix es claro, servir a la concepción masculina de la feminidad, despojándose del disfraz impuesto por Bill y adoptando unos rasgos supuestamente más afines a su condición de mujer. Se rompe, pues, la dicotomía reduccionista guerrera-madre, formada por dos términos excluyentes e incompatibles desde el punto de vista masculino del creador de este tipo de historias.

Asimismo, dicho proceso de ruptura se produce gracias a la muerte del padre, de Bill. Beatrix no solo elimina a la figura paterna que ha gobernado sus actos, sino que toma sus funciones, para pasar a convertirse de facto en la figura materna de su hija.

Anónimo dijo...

Alumno número 25
Estoy más de acuerdo con la posición de Waites.
Creo que la inserción de erotismo y sexualidad en las películas de mujeres guerreras obedece a la necesidad de “vender”.
Todos estamos de acuerdo con que quien escribe libros o hace películas necesita también hacer que estas sean atractivas y para ello un recurso siempre recurrente en el cine siempre fue el insertar escenas eróticas que las hacen atractivas (Sobre todo al sexo masculino) y las películas de mujeres guerreras no podían escapar a esa moda.
Además las mujeres que aparecen en las películas son mostradas como seres “inferiores”, no se observa lucha entre mujeres de igual a igual, sino que siempre aparecen luchando contra hombres que son el claro símbolo de superioridad al que “hay que batir” para ser consideradas mujeres guerreras.

Anónimo dijo...

Nº 1 Paula Blanco Álvarez
Me posiciono al lado de Conrad a la hora de interpretar Kill Bill. Esto es así porque creo que la maternidad cambió a Beatrix pero de una forma diferente a como piensa Waitess, es decir, no de una manera negativa provocando que aquella tuviera que abandonar su carrera profesional como consecuencia de ser madre, sino de una forma positiva, esto es, la maternidad le da la fuerza necesaria para llevar a cabo la venganza, siendo ésta última valorada de forma positiva por Tarantino en esta película. Así, la maternidad como hecho exclusivo y propio de la mujer frente al hombres es lo que le da la fuerza interior necesaria para levantarse del yugo patriarcal que Bill ejercía sobre ella.
Para argumentar debo hacer referencia a varias escenas importantes.
En primer lugar, ya al principio de la película cuando Beatrix se levanta en el hospital (despierta del coma) nos deja claro la importancia de su hija y que lleva a cabo la venganza por ella, o al menos, este sería su motivo principal, cuando se lleva la mano a la barriga nada más despertarse. En este momento decide vengarse por su hija , que cree muerta.
En segundo lugar, podemos observar como al partir de que Beatrix se convierte en madre deja de tener una relación de dependencia con Bill, ya que la relación materno-filial es un amor puro e incondicional a diferencia del amor de pareja que está viciado por muchos factores: sexo, celos, etc.
Sabemos que es cuando tiene a su hija en el momento en el que Beatrix se desengancha de Bill porque en el diálogo final que Beatrix tiene con Bill éste le pregunta si hubiera sido feliz con su marido paleto en una tienda de discos y ella le responde que no. Es decir, se deja claro que si Bill no hubiera intentado matar a su hija y hacerle pasar el sufrimiento de creerla muerta, Beatrix no hubiera perpetrado su venganza y, posiblemente, hubiera vuelto con Bill.
También, podemos percibir como se resalta la relación madre-hija a lo largo de toda la película. De este modo, se nos muestra este tipo de relación en la primera escena en la lucha que tienen Beatrix con Vernita, que tiene a su vez una hija también, y O-re-shin y su colegiala protectora entre las que se establece una relación similar a la de madre-hija sin serlo.
Además, como ya adelante al principio de mi razonamiento, la venganza se presenta en Kill Bill como una cualidad esencialmente femenina derivada de la especial vinculación materna filial que lleva a repetirla. Por ello en la película las posibles vengadoras futuras son mujeres. Así, la hija de Vernita con Beatrix (por haber ésta matado a su madre) y la hija de Beatrix como consecuencia de ésto se vengaría de la hija de Vernita.
Esto también, viene apoyado por el hecho de que la mayoría de los personajes que salen en la película son unos cobardes como el caso del único hombre que forma tarde del DIVAs o el dueño de la pusssy vago y porque la venganza llevada a cabo por Bill sale mal ya que ni Beatrix muere ni la hija de ésta.

Anónimo dijo...

Nº 1 Paula Blanco Álvarez (Continuación)

Por último, me gustaría hacer una crítica a Waitess porque creo que se contradice en su argumento en un aspecto clave. Así, ella habla de que las mujeres en las películas guerreras se masculinizan mediante la atribución de valores tradicionalmente masculinos y de musculatura. Pero, ella obvia que es aún mayor masculinización para una mujer negarle la posibilidad de elegir ser madre en detrimento de su carrera profesional, ya que Waitess considera esto como una imposición patriarcal y no como una elección de Beatrix. Yo creo que en absoluto es incompatible ser independiente y tener una carrera profesional al mismo tiempo que decidir ser madre, de lo contrario si le negamos esta posibilidad si que estamos masculinizando a la mujer. La maternidad se ve, además, como le aporta una felicidad excepcional a Beatrix cuando la vemos al final de la película cerrada en un baño llorando de alegría porque por fin está con su hija a salvo.
Por todo ello, no creo que la maternidad sea una renuncia a la independencia como dice Waitesssino todo lo contrario: la maternidad es algo positivo, un amor excepcional que da a Beatrix la fuerza necesaria para rebelarse contra Bill y perpetrar la venganza, que es esencialmente femenina.

Anónimo dijo...

Nº: 13


Mi postura se encuentra en el centro de ambas teorías, no me considero una feminista radical como Waites, ni tampoco creo que la postura de Conard sea la más acertada.
La mujer ha sufrido una importante evolución a lo largo de la historia, a medida que han pasado los años la mujer en la vida social y política ha visto transformar su figura, pasando de un simple suplemento del hombre a ocupar altos cargos políticos o socioeconómicos en la vida actual.
Lo mismo ha ido ocurriendo en el cine, en sus comienzos la mujer en el cine simplemente era utilizada para deleite del sexo masculino, actrices como Marilyn Monroe y películas como Faldas y a lo loco refuerzan mi teoría de que anteriormente las mujeres no eran mas que objetos sexuales. Lo mismo ocurría socialmente, era impensable en décadas pasadas que una mujer pudiera dirigir una empresa, o ser candidata a la presidencia de un país. En la actualidad y en años no tan lejanos, el papel de la mujer ha ido evolucionando en ambos campos, el cinematográfico y el social.
Por un lado apoyo la postura de Waites, ya que en la película de Tarantino, Kill Bill, la mujer es presentada en ocasiones como débil, sensible y ligada a la figura de un hombre que siempre es superior. Sin embargo apoyo la teoría de Conard cuando reconoce que en la segunda parte de esta película, de igual nombre, la mujer cambia radicalmente de papel. Aunque siguen estando presentes estereotipos machistas, como la sensibilidad de la mujer frente a la dureza del hombre, ésta comienza a valerse por si misma sin la necesidad de una figura masculina para salir adelante.
La mujer esta evolucionando, pero aún queda mucho camino por hacer para poder estar al mismo nivel que un hombre, considero que el día que una mujer obtenga un alto cargo político o social, y que esto no sea noticia será el momento en que la mujer se iguale al hombre.
Porque el hecho de ser noticia los pasos que van logrando las mujeres, es porque actualmente aún queda mucho recorrido.
Por otro lado creo que el avance de la mujer, o bien el retroceso de las mismas tanto en el cine como la sociedad se deben en parte a la acción de la propia mujer. Siendo ella realmente la que debe defender sus derechos, porque mientras mujeres se presten a seguir siendo utilizadas como objetos, tiran por tierra el trabajo de mujeres tan importantes como Simone de Beauvoir que brindaron su vida a la defensa de las mujeres.