20 sept. 2011

Certificados del ciclo Pensar el Cine III

Los certificados de asistencia al ciclo Pensar el Cine III se encuentran a disposición de los participantes en el Área de Cultura del Campus de Ourense (edificio del Registro).






11 may. 2011

Control racional de informes científicos

En la magnífica conferencia que ofreció la Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Castilla La Mancha, Marina Gascón Abellán, en el marco de las jornadas PENSAR EL DERECHO, tuvimos la ocasión de reflexionar sobre la importancia del control racional de los informes científicos tanto en su ingreso al proceso como en su utilización en la argumentación posterior.

Mi pregunta, a aquellos alumnos de Trabajo Social que asistieron, es:

¿Consideran que los trabajadores sociales podrían aportar "informes científicos" que ayudara a la resolución de algún tipo de conflicto judicial? Ponga dos ejemplos y señale cuáles serían los métodos que podría emplear en su realización.

31 ene. 2011

The Walking Dead: zombies y mujeres guerreras

TECLADO INVITADO: Paula Blanco Álvarez

En primer lugar, voy a analizar cual es el papel de la mujer en esta serie de zombis recientemente estrenada denominada “The Walking Dead”. Es decir, por una parte analizaré cómo se nos presenta a la mujer en un contexto actual (en el año 2010) en un país occidental (Estados Unidos) en el cual se supone que la mujer ha alcanzado ya grandes cotas de igualdad con respecto a los hombres, y que se sigue luchando esta dirección. Por otra parte, compararé el papel atribuido a la mujer en esta serie de terror con el atribuido a la mujer en la película “La noche de los muertos vivientes” de 1990, de Tom Savini, centrándome en el papel desempeñado por el personaje de Bárbara.

En segundo lugar, analizaré como son considerados los zombies (aquí denominados caminantes o “dead walkers” en inglés) y compararlos con cómo se nos presentaban en la película antes referida de Tom Savini.

Es decir, las dos grandes preguntas que me formularé en este trabajo serán: ¿Cuál es el papel desempeñado por la mujer en la serie “The Walking Dead”? Y ¿Son los zombis considerados personas?

La metodología utilizada consiste en el visionado de los 6 capítulos que conforman la primera temporada de la serie en cuestión y la comparación de estos con las películas ya vistas en clase: “La noche de los muertos vivientes” de George A. Romero y el remake de homónimo título de Tom Savini así como con los artículos de Waitess sobre la mujer guerrera y de Barry Keith Grant titulado “Taking Back the Night of Living Dead: George Romero, Feminism, and the Horror Film”.

La serie The Walking Dead consta de 6 capítulos en su primera temporada y nos cuenta la historia de un grupo de supervivientes durante una apocalipsis zombie. Tiene la peculiaridad de que cada capítulo está dirigido por un director distinto, entre ellos dos mujeres: Michelle Mclaren y Gwyneth Horder-Pyton. En el guión, sin embargo, solo participan hombres, 6 también.

Se inspira en la película de “La Noche de los Muertos Vivientes” de George A. Romero, tal y como queda de manifiesto en la primera escena de la serie que nos muestra un coche andando por una carretera desierta, con ringleras de árboles a los lados, en un paraje rural. A continuación Rick, el protagonista, vestido con su uniforme de sheriff mata a una niña de 6 años de un tiro en la cabeza y sin dudarlo un momento ya que se había convertido en zombie. Todo el comienzo, por tanto constituye un guiño claro a la película en la que se inspira.

¿Cuál es el papel desempeñado por la mujer?

Entrando a responder a la primera pregunta planteada debo hacer referencia al gran número de mujeres que intervienen en la serie, sin embargo, ninguna de ellas es una mujer guerrera. Si bien, el personaje de Bárbara de “La Noche de los Muertos Vivientes” de Tom Savini era claramente una mujer guererra, si bien podía interpretarse que cumplía o no las características expresadas por Waitess, ninguna de las mujeres de la serie aquí analizada se puede considerar, ni por asomo, una mujer guerrera. En mi opinión se asemejan bastante más al papel de la mujer interpretado por la Bárbara de George A. Romero.

A continuación pasaré a analizar los rasgos de los personajes femeninos y algunas escenas que justifiquen dicha opinión. Debo decir, que todas las mujeres de la serie aparecen guiadas por un hombre, desempeñando diferentes roles (padre, marido...) que las guía, las protege o les dice lo que tienen que hacer.

Así, Lori Grimes,(la mujer de Rick, el protagonista de la serie) se nos muestra a lo largo de toda la serie en el papel de madre. Su única preocupación es proteger a su hijo y realizar tareas tradicionalmente femeninas como tender la ropa, hacer la comida, etc.

Además, mantiene una relación amorosa, creyendo que Rick había muerto, con el mejor amigo de éste y compañero de trabajo Shane Walsh. Así, durante los primeros capítulos se nos muestra como se desarrolla esta relación afectiva, con escena sexual incluida (en la que vemos a Lori en sujetador) y el papel de padre protector que adopta Shane con ella y con su hijo. Según mi interpretación, lo que se nos quiere decir es que una mujer con hijos al quedarse sola y debido a su fragilidad busca a un hombre a su lado para protegerla a ella y a su hijo. Prueba de esto es que una vez que descubre que Rick está vivo pasa a ignorar totalmente a Shane, ya que en realidad no tiene verdaderos sentimientos hacía él sino que lo único que busca en él es la seguridad que le puede aportar un hombre.

Luego, en el último capítulo un Shane despechado intenta violar a Lori. Esta escena de violación, que al final se queda en un intento, cumple con muchos de los tópicos del porqué de las agresiones sexuales y, en cierta medida, viene a justificar la actitud del hombre. De este modo, la escena es la siguiente: Lori se pasea con una camiseta larga y las piernas al aire buscando un libro en la estantería, entonces aparece Shane que después de beber gran cantidad de alcohol le pide que no le ignore y, tras una breve discusión, se avalanza sobre ella, Lori le dice que la deje y como Shane no le hace caso, le araña en la cara. Tras esto, Lori se va. Al día siguiente le preguntan a Shane de que es ese arañazo y éste no dice nada. Lori se va acostar con Rick y empieza a llorar pero tampoco le cuenta nada a su marido. Por tanto, aquí vemos como recae parte de la culpabilidad en Lori, que además de pasearse enseñando las piernas, había mantenido una relación anterior con Shane lo que, en cierto modo, viene a justificar la actitud de éste junto con que se encontraba borracho. Esto se nos confirma por el hecho de que Lori no le cuenta nada a su marido ni a nadie ya que sabe que en cierta parte es culpable por haber mantenido esa relación extramatrimonial, a pesar de que ella creía que Rick estaba muerto, y ésta actitud de Shane es, en cierta medida, un castigo por ello.

Shane, por tanto, adopta a lo largo de los primeros capítulos la posición de claro líder, con su inseparable pistola en la mano, compartiendo posteriormente esta posición con Rick. Lori obedece a ambos y solo una vez, en el primer capítulo, intenta imponer sus ideas. Así, dice que sería buena idea poner carteles en la carretera de Atlanta para advertir del peligro de llegar a esta ciudad, que está tomada por los zombies. Shane le dice que no irá a lo que ella le responde “sí, señor” y se va enfadada. Shane va detrás de ella y le dice que lo tiene que hacer por su hijo, que ya ha sufrido bastante, ella entra en razón y se besan.

Pues bien, este tipo de escenas en que los hombres son los héroes protectores y las mujeres se encargan de la familia y del sentimentalismo se repiten a lo largo de toda la serie.

El segundo papel femenino a analizar es el de Andrea. La vemos por primera vez en el segundo capítulo y se nos presenta como una chica dura que incluso llega a apuntar con una pistola en la cabeza a Rick la primera vez que lo ve. Sin embargo, luego Rick le explica como quitar el seguro del arma, ya que le había apuntando con el seguro puesto. Es decir, se nos presenta a la única mujer que tiene un arma en la película como una auténtica inútil que no sabe, ni siquiera, que para poder disparar hay que sacar el seguro.

Posteriormente en ese mismo capítulo y debido a que se encontraban encerrados en un centro comercial decide fijarse en las joyas que la rodeaban y coger una que le gustaba mientras los zombies estaban aporreando la cristalera del edificio para poder entrar. Esta escena, me ha parecido de una frivolidad absoluta, en la que se nos muestra a una mujer preocupada por su belleza y por las cosas materiales, a pesar de que se acabe el mundo y de estar rodeada de zombies. Pero, después decide regalarle esa joya a su hermana por su cumpleaños. No obstante, antes de que pueda dársela el campamento en el que se encuentran sufre un ataque zombie en el que su hermana, Amy, muere. Una vez muerta, permanece agarrada a ella hasta que se convierte en zombie para decirle cuanto la quiere y lo mucho que siente todo lo ocurrido antes de darle un tiro en la cabeza. Por lo tanto, se le atribuye al papel de Andrea un gran sentimentalismo, llegando incluso a arriesgar su vida esperando a que su hermana resucite como zombie para así expresarle sus sentimientos hacía ella.

Por otra parte, Andrea y Amy tejen una relación especial con Dale, el hombre más anciano del campamento. Se trata de una especie de relación padre-hijas. De este modo, Dale le manifiesta a ambas que son lo único que le preocupan y, en el último capítulo, convence a Andrea para que lo acampañe fuera del refugio que va a explotar, salvándole así la vida. Es decir, aquí el hombre, en este caso Dale y en el rol de padre, vuelve a interpretar el papel de hombre protector y necesario para la mujer.

Por su parte, Carol es una mujer casada y con una hija pequeña. Su marido Ed la maltrata. Así, estando las mujeres lavando en el río de le da una bofetada a Carol, el resto de mujeres le empiezan a gritar y viene Shane, que vio la escena, a pegarle un gran número de puñetazos y a amenazarlo de muerte si vuelve a tocar a su mujer. Aquí, volvemos a ver la actuación del hombre protector, en este caso Shane, en el rol de héroe o salvador que defiende y saca del maltrato a una mujer que sufre violencia machista. En mi opinión, quizás sin intención, se transmite una idea de que una mujer que sufre malos tratos no puede salir de ello sola porque no es lo suficientemente valiente, sino que necesita el apoyo y el empuje de un hombre que la venga a rescatar.

Jacky, por último, desempeña un papel secundario. Sin embargo, me gustaría destacar que es la única que al final se queda en el refugio, junto con el doctor, cuando explota porque se rinde y cree que no queda nada más en el mundo y que no merece la pena luchar. Es decir, se vuelve atribuir a la mujer la cualidad de cobarde.

También debo destacar que las mujeres de la serie aparecen, siempre desarrollando tareas tradicionalmente consideradas femeninas. Así, por ejemplo, aparecen planchando, tendiendo ropa, o lavando ropa en el lago todas juntas. La única actividad “masculina” que aparecen realizando es la de pescar, Andrea y Amy, las dos hermanas. Sin embargo, luego se nos explica que esto es gracias a las enseñanzas de su padre con el que aprendieron todo lo necesario para poder pescar.

Así, por ejemplo, Carol manifesta dos veces en el mismo capítulo que lo que más echa de menos es su lavadora. Esta, es un mensaje claramente sexista y retrogado, utilizado, asimismo, por una marca de lavadoras en un anuncio hace bastantes décadas en España, en el que se instaba a la mujer a que le pidiera a su marido que le comprara una lavadora que sería un buen regalo para ella.

Por todo lo expuesto, no solo no hay mujeres guerreras en esta serie sino que las que aparecen son relegadas a un segundo puesto con respecto a los hombres, desempeñando el papel de “mujer de”, “madre de”, “hija de”. Además se les atribuyen cualidades tales como sentimentalismo, dependencia o debilidad. También se explota su lado sexual, en el caso de Lori de forma clara y se les pone a desempeñar roles tradicionalmente femeninos, ridiculizándolas en el caso de que opten por alzar la voz o por hacer algo de hombres (como en el caso de Andrea que dispara con el arma con el seguro puesto).

Por tanto, en esta producción de zombies se ha dado un paso atrás, con respecto al papel de la mujer en el cine en los relatos de acción, obviándola totalmente para este papel y presentadonos una mujer mucho más cercana a la Bárbara de Gerge A. Romero que a la Bárbara de Tom Savini.

El lamentable papel atribuido por la mujer me parece especialmente peligroso al tratarse de una serie como esta que ha alcanzado en poco tiempo una gran fama mundial (ha sido estrenada en 120 países) convirtiéndose en un claro producto de la cultura popular y que, sin duda alguna, constituye un paso atrás para el movimiento feminista moderno a favor de la igualdad de sexos.

¿Son los zombies considerados personas?

Acerca de si los zombis son considerados o no personas en esta producción debo decir que no se nos da una respuesta clara sino que se nos muestra a lo largo de todo el relato dos posiciones contrapuestas.

Sin embargo, lo primero que debo decir, que los zombies no son tratados con la crueldad con la que se tratan al final de la película de Tom Savini en la que son humillados y utilizados para la diversión de los humanos, haciendo de esta manera una crítica voraz al capitalismo, según el texto de Barry Keith Grant. También hay que tener en cuenta que en ningún caso pretende ser un ralato tan crítico como el de Tom Savini sino que al final de la temporada el doctor que se encuentra en el centro de investigación explica a los protagonistas que a pesar de que intentaron hacer avances en buscar una cura para tratar a los humanos convertidos en zombies, estos últimos no son humanos ya que al morir una persona, el cerebro muere con ella y lo único que queda son una especie de actos reflejos. Así, lo que se considera la parte humana de una persona desaparece. Al margen de esto, que a mi me parece una especie de justificación al final de la temporada para reconfortar las conciencias de los personajes, restándole culpabilidad y aprobando su actuación, es decir, una especie de ratificación de que los protagonistas son los buenos y los zombies los malos, surgen dos posturas diferentes a la hora de abordar el tema a lo largo de toda la serie.

Por una parte están los personajes como Rick, que considera que los zombies deben de ser tratados con una cierta humanidad y deben de matarse únicamente en casos en los que sea necesario para garantizar la supervivencia.

Otro motivo al que se recurre para justificar la muerte de un zombie es acabar con su sufrimiento, si se trata de personas conocidas. De este modo, Rick mata a su compañero policía transformado en zombie, o Morgan mata a su mujer alegando el mismo motivo.

Esto se expresa también en el ritual seguido por Rick, antes de descuartizar a un zombie. Así, Rick traza el plan de hacer pedazos el cuerpo de un zombie muerte para restregarse con su carne, que se le quede pegado su olor y poder salir a la calle que está llena de zombies sin que sean descubiertos y, por tanto, comidos. Para ello, debe cortar un zombie en pedazos de carne. Pero antes de proceder a esta labor le saca la cartera, coge sus tarjetas y las lee en voz alta haciendo referencia a quién es, donde vivía, a que se dedicaba, etc. Es decir, dice unas palabras de recuerdo como si de un funeral se tratase. Este mismo ritual se repite cuando los zombies atacan el campamento y causan varias muertes. Se decide hacer dos montones, uno para quemar compuesto por los zombies muertos y otro para enterrar formado por por las personas del campamento matadas por zombies.

Por otra parte, están Daryl o Merle Dixon que matan a zombies considerándolos sucios infectados, incluso disfrutando de poder matarlos, y que, en ningún momento se plantean la posibilidad de que los zombies puedan seguir siendo personas.

Estas dos posturas enfrentadas se muestran con claridad en un diálogo del capítulo 4. La situación es que una persona del campamento, Jim, es mordido por un zombie y no saben qué hacer con él, si matarlo o intentar buscar una cura. El diálogo es el siguiente:

Daryl quiere matarlo (a Jim) de un tiro o un golpe en la cabeza

Shane: “¿Eso es lo que quisieras si fueras tú?”

Daryl : “Si, y te daría las gracias mientras lo hicieras”.

Rick: “Jim no es un monstruo, o un perro con rabia (…) Es un hombre enfermo. Si empezamos así, ¿dónde ponemos el límite?”

Daryl: “El límite está bastante claro. Tolerancia cero con los caminantes (zombies) o con los que están convirtiéndose”

Rick: “¿Y si podemos conseguirle ayuda? Nosotros no matamos a los vivos.”

Por tanto, aquí vemos claramente dos conceptos diferentes de cuando una persona deja de ser una persona y pasa a convertirse en zombies. Para Daryl se deja de ser persona en el mismo momento en que se recibe un mordisco de un zombie. Para Rick se deja de ser persona en el momento en que se muere. Un zombie, por tanto, no es una persona.

En resumen, si bien los zombies no son considerados estrictamente personas por ninguno de los personajes de la serie, confirmándose esta teoría al final con la explicación del doctor, si que podemos observar dos maneras muy diferentes de tratarlos (como una especie de monstruos o con una cierta compasión o sensibilidad). Además, se intentó en los laboratorios encontrar una cura para ellos y parece que queda abierta la posibilidad para que en las siguientes temporadas de la serie se pueda seguir por este camino, a pesar de que el doctor dice que él cree que no hay más laboratorios funcionando en el resto del mundo.

Como conclusión final debo decir que si bien la serie generó unas altas expectativas, a mi me decepcionó mucho el papel ofrecido por la mujer en ella. Quizás me esperaba un papel de la mujer más parecido al desempeñado por Kate en Perdidos, que si bien está constantemente involucrada en tramas amorosas, por lo menos participa activamente en las escenas de acción. Sin embargo, el planteamiento dualista en la forma de tratar los personajes si me parece acertado para generar el debate de qué podemos considerar personas y cuando se deja de serlo.

26 ene. 2011

El machismo en la cultura Hip Hop

TECLADO INVITADO: Javier Regueiro López

En mi trabajo lo que pretendo analizar es el rol que juega la mujer en la cultura hip hop una cultura en la que la participación de la mujer es mínima en relación al hombre y una cultura que es considerada algo sexista.

Antes de entrar a analizar la participación de la mujer en la cultura hip hop en el momento actual hay que hablar del origen de esta cultura que puede ser uno de los fundamentos de esa poca presencia de la mujer ya que se trata de una cultura que surgió en Estados Unidos y en los barrios más pobres de algunas ciudades entre un ambiente de violencia y siempre muy relacionada a la vida en la calle. Estas facetas de las que he hablado: la vida en la calle o la violencia son siempre más asociadas a la forma de vivir del hombre y no a la mujer que tradicionalmente y en el momento que surge esta cultura sigue considerándose que su lugar está en la casa, no en la calle. También se caracteriza esta cultura por la competitividad, una característica que en ese momento, en que surge el hip hop, no se asocia al carácter femenino sino que es más bien propia del hombre. Así los distintos artistas compiten a través de la música por mostrarse como los más ingeniosos, retándose y llegando a insultarse en sus canciones. En muchas ocasiones la rivalidad incluso ha trascendido más allá de la música y ha desembocado en enfrentamientos en la calle y muertes.

Todo esto quizás es el fundamento de que desde un inicio la mujer tuviera una mínima presencia en la escena hip hop y explique el sexismo que desprenden las letras de las canciones. No obstante, con los años han ido apareciendo artistas femeninas y también dentro del público ha aumentado en gran cantidad el seguimiento femenino, algo que, sin embargo, no ha impedido que se siga mantenido dentro de las canciones una visión bastante ‘machista’ del rol de la mujer en la sociedad.

Con estos antecedentes el hip hop llega a España en la década de los ochenta y desde el primer momento la presencia de la mujer en esta cultura es marginal y, aún, a pesar de que es una cultura que con los años va evolucionando enormemente y extendiéndose a lo largo de los noventa, principalmente entre la gente joven dentro de las ciudades, la mujer sigue teniendo una presencia mínima. Quizás sea a partir del nuevo siglo cuando empiezan a aparecer artistas hip hop femeninas en la escena musical que aportan un nuevo punto de vista y van a reivindicar el papel femenino dentro de esta cultura tan masculina.

Aun con todo, a pesar de que parece que las mujeres comienzan actualmente a introducirse más en esta cultura, sigue siendo muy mayoritariamente masculina y en las letras de las canciones podemos seguir observando ese machismo que vamos a analizar más adelante.

De las distintas manifestaciones en las que se desenvuelve esta cultura voy a centrarme en la musical, que quizás sea la principal manifestación de la misma y donde más claramente podemos analizar ese sexismo.

También hay que decir que dentro del hip hop se pueden encuadrar una gran cantidad de estilos musicales (rap, reggea, reggeton, funk, etc.) y no en todos ellos la forma de tratar a la figura femenina ni su participación es la misma. Por ello voy a diferenciar el rap, que es el estilo más representativo de esta cultura, y el reggaeton, un estilo que ha aparecido recientemente en la escena española y que rápidamente ha alcanzado un gran éxito.

La mujer en el rap

Como ya dije en la introducción hoy día la presencia de la mujer en el rap ha aumentado mucho en los últimos años, tanto entre las artistas como entre el público. Así encontramos artistas femeninas que gozan de gran éxito como Ariadna Puello, La mala Rodríguez, etc. y tienen un gran número de seguidores tanto masculinos como femeninos. Estas artistas, entre otras, intentan huir de ese machismo en sus letras y defender el papel de la mujer, tanto dentro del hip hop como en la vida en general. En ocasiones incluso podemos observar en algunas de sus letras como adoptan una posición que se podría calificar de “feminista” equiparándose así a la forma de actuar de los artistas masculinos y reivindicando el papel de la mujer, tanto dentro de la cultura hip hop como en la sociedad y, criticando el machismo del resto de artistas hip hop.

También hay que decir que han aparecido recientemente festivales hip hop femeninos con la intención de luchar contra el machismo de esta cultura y dar la oportunidad de actuar a artistas femeninas que no gozan del mismo seguimiento que los masculinos aún cuando su música sea de más calidad.

No obstante, hay que decir que los artistas más representativos de la escena del rap en nuestro país siguen siendo claramente hombres y, salvo algún caso aislado de algún artista en el que resulta difícil, en general, dentro de las canciones de la mayoría de artistas, es fácil encontrar manifestaciones machistas sobre todo enfocadas en el trato de la mujer como objeto sexual, esto podemos observarlo en canciones de Violadores del verso y Tote king que quizás se trate del grupo y del artista respectivamente más representativos y con mayor éxito tanto de crítica como de ventas en la escena de nuestro país. A modo de ejemplo podemos citar canciones donde con total claridad la mujer es tratada como un mero objeto sexual como “Ven” de Tote king o “Quieres” de Violadores del verso. Además se puede decir que, en general, en la mayor parte de su obra musical esta presente esa consideración de la mujer como objeto sexual y de deseo por encima de cualquier otra faceta que pueda ejercer la mujer.

La mujer en el reggaeton

El reggaeton se trata de un estilo musical, que se puede encuadrar dentro del hip hop, el cual ha irrumpido recientemente en la escena musical de nuestro país alcanzando un gran éxito de inmediato entre el público joven en general, incluso más allá de los seguidores de la cultura hip hop, y asentándose como música típica de los locales de fiesta nocturnos.

Se trata de un tipo de música en el que sobran ejemplos de machismo y letras donde la mujer es tratada como mero objeto sexual y también en muchos casos se fomenta que los hombres traten mal a las mujeres, por no hablar de los videoclips musicales que hacen muchos de los cantantes de este estilo musical donde abundan las mujeres semidesnudas adulando con sus encantos al músico, ni del “perreo” un tipo de baile que se asocia a esta música con un alto contenido erótico y sexual.

El éxito que tiene el reggaetton en los locales nocturnos me parece digno de análisis ya que se trata de un tipo de música que a priori se aleja mucho de lo que tenía tradicionalmente éxito en esos locales, sin embargo, hoy día es uno de los estilos con mayor presencia en los locales donde acude la gente joven. Quizás sea el hecho de que las letras de esta música fomentan el sexo, el alcohol y el baile lo cual se adapta perfectamente a ese ambiente. O quizás lo que ocurre es que se trata de una música hecha para sonar en ese ambiente, un ambiente bajo mi punto de vista muy frívolo y sexista donde los papeles del hombre y la mujer están estereotipados y donde el atractivo sexual es el elemento dominante. Lo que puede llevar a pensar que quizás sea esto lo que provoque que se utilice ese machismo en las letras y las canciones de reggeaton porque el ambiente para el que están echas es sexista, sabiendo así de antemano que en esos locales va a gozar de aceptación.

En conclusión creo que el hip hop sigue siendo una cultura bastante machista, no obstante, que sea generalmente una cultura machista no quiere decir que todos los artistas y seguidores lo sean, ni todas las canciones. Lo que ocurre también, es que, tradicionalmente, si que ha sido una cultura machista y los artistas que van apareciendo en la escena, como es lógico, toman como referente para empezar a elaborar sus letras y música a artistas anteriores lo cual provoca en muchos casos que, además de asimilar su música, también se hagan eco de ese sexismo.

No obstante, como ya he dicho anteriormente, las mujeres cada vez van teniendo una participación mayor y más frecuente dentro de esta cultura e intentan reclamar para sí un trato igual a los hombres y denunciar ese sexismo. Aparte de que se puede encontrar también a muchos artistas masculinos concienciados de evitar ese sexismo para intentar limpiar esa imagen machista del hip hop.

Ahora bien, un caso diferente es el reggaeton una música en la que la mujer es utilizada como objeto sexual en la mayoría de canciones y predeterminadamente construida para un ambiente machista. Y parece un estilo que no puede entenderse de otra forma que no sea tratando a la mujer como objeto sexual.

También resulta curioso el éxito que tiene el reggaeton entre el publico femenino, ya que, a diferencia del rap, que tiene un publico mayoritariamente masculino, en el caso del reggaeton, aún, tratándose de una música claramente machista y en la cual la mujer es habitualmente tratada como objeto sexual, goza de gran seguimiento entre el público femenino. Así, bajo mi punto de vista, en muchos casos el propio fundamento de la existencia de ese machismo en esta música como en otro tipo de manifestaciones culturales de cualquier tipo se puede encontrar, en cierta medida, en que ciertos sectores de la sociedad siguen siendo machistas o al menos asumen sin disconformidad expresiones machistas, y están dispuestos a adquirir productos con contenidos machistas, ya que, si el consumidor no accediera a ellos seguramente no se producirían discos con esos contenidos. Esto me parece fundamental y es algo en contra de lo que deberíamos concienciarnos todos para cambiarlo.

13 ene. 2011

Snuff Movies: torturas, asesinatos y violación en el cine y en la red

Con esta entrada doy comienzo a la difusión de algunos de los trabajos realizados a lo largo del curso de Filosofía del Derecho que acaba de finalizar. Son sólo una pequeña y variada muestra del trabajo realizado.

TECLADO INVITADO: ANTÍA RODRIGUEZ RIVAS

La Filósofa italiana Michela Marzano en el libro “La muerte como espectáculo” hace un estudio sobre las imágenes violentas que circulan por internet, cuestionándose si esos miles de espectadores las visionan por considerarlas una fuente de información o por intriga ante la muerte en directo, si realmente debemos permitir su accesibilidad, pues ésta conduce a la indiferencia.

Trata el tema de las películas Snuff, a las que califica de clandestinas, de público restringido, por las que se pagan grandes cantidades de dinero y que recogen la humillación, el sufrimiento y la muerte reales. Podemos hablar de una evolución desde los rumores que comenzaron a circular sobre esas películas en los años setenta hasta la situación actual, y que la autora recoge en este ensayo, denunciando la indiferencia frente al sufrimiento de los demás, la cual es consecuencia de la vuelta al sacrificio humano.

Joseph Horman (sargento de la policía de Nueva York), en 1975 habló de la existencia de películas clandestinas en rollos de 8 mm. El New York Post y el Daily News trataban las investigaciones del FBI sobre esas cintas. En registros de la policía se encontraron películas que mostraban violaciones y muertes reales realizadas por asesinos en serie. Sin embargo su finalidad no era su difusión ni comercio, por lo que no se pueden considerar verdaderas Snuff. La industria cinematográfica empieza a tratar el tema en películas como Hardcore (1979), Videodrome (1982), Tesis (1996) y Asesinato en ocho milímetros (1999).

Comienzan a salir en internet vídeos de mala calidad que muestran malos tratos, violaciones y asesinatos reales, como los malos tratos y asesinatos a civiles del año 2000 en Chechenia, la ejecución de Sadam Husein (2006), etc. El problema es el espectáculo formado alrededor de esos vídeos, cuyo objetivo no es la información (como las imágenes tomadas por los reporteros) sino el entretenimiento, la diversión que causan a quienes las visionan.

Surge en Inglaterra en el año 2004 un nuevo fenómeno social llamado “happy slapping” (“felices bofetadas”), que consiste en agredir a una persona mientras otra filma con una cámara o un teléfono móvil, después se difunde en internet con el objetivo de que esa situación, que pretende humillar a la persona, sirva de entretenimiento.

Esto que expone la autora es la situación actual, se ha formado un espectáculo alrededor de estos vídeos, que causan admiración, divertimento (Marzano hace referencia a la similitud de esta “realidad horror” con el Circo Romano y las ejecuciones públicas de la Edad Media, que movían multitudes) o total y absoluta indiferencia. Hacia el final del libro, Michela concluye que “mirar la tortura o el asesinato de alguien en directo puede desestabilizar, repugnar, dejar indiferente, excitar, pero en ningún caso informar sobre la realidad”; se deben analizar los acontecimientos con imágenes explícitas pero no conducir a ese espectáculo, y tampoco es la censura la respuesta, sino hacer entender al público que esas imágenes no son información, lo que analizaré más tarde.

Las Snuff Movies son películas clasificadas, dirigidas a su comercialización ilegal, que muestran torturas y todo tipo de vejaciones y terminan con la muerte real de la víctima. Se las relaciona con ritos satánicos, redes pedófilas pero sobre todo, con millonarios que pagan por ellas grandes sumas de dinero. Es imposible encontrar verdaderos ejemplos de snuff movies por su distribución marginal. Se dice que la protagonista es a veces víctima de un secuestro, y otras veces, se trata de un film sadomasoquista en el que la actriz participa de forma voluntaria, sin saber que terminará siendo asesinada. Respecto a los lugares donde son supuestamente filmadas algunos opinan que en selvas sudamericanas, playas tailandesas, en la residencia de algún rico empresario, en El Paso en la frontera entre México y EEUU… Se sigue discutiendo su existencia, habiendo quienes sostienen que son un invento para sacar dinero. Sea como sea, en 1980 Al Goldstein (director de la revista Screw) ofreció 250.000 dólares y hace unos años, Frank Henenlautter (director de cine hardcore) un millón, a quien le mostrara una verdadera snuff y nadie se presentó.

Se aviva la creencia en ellas por hechos diferentes, como que la policía italiana desmanteló una banda en Moscú que torturaba niños y luego vendía las imágenes; The Times, en el 1990 publicó que tras una investigación policial había evidencias de asesinatos de inmigrantes mexicanos para películas snuff. Entre los antecedentes de las snuff, está una cinta del año 74 exhibida en algunos cines de Nueva York, con el título “Snuff” de la cual se decía que tenía escenas reales de un crimen. Para promocionarla se utilizó la frase “filmada en Sudamérica, donde la vida es barata”. Es a partir de aquí cuando surge el interés y la morbosidad por este tipo de películas.

Del asesino en serie David Berkowitz se dijo que filmó el asesinato de Stacy Moskowitz en Brooklin, en el año 77, para vender la cinta a un empresario aficionado al porno. Hay montones de casos más, declarados falsos por el FBI y otras Agencias de Policía. Sea como sea, me remito a lo dicho por Joel Schumacher (que también recoge Marzano en su libro), “no solamente quisiéramos no ver nunca películas de este tipo, sino que, en lo más profundo de nosotros mismos, rezamos para que no existan realmente…”, y el director de Hardcore, Paul Schrader “…es posible que existan, pero existan o no es menos importante que la creencia de la gente en su existencia; es la voluntad de creer en una fantasía maligna. Eso hace al mito interesante”; por ello han despertado el interés de la gente, y muchas series de televisión, cómics manga y películas versan sobre el tema, como las siguientes:

- “El Fotógrafo del Pánico” (1959) de Michael Powel, sirve de precedente a las demás (y según alguno, a las reales), en ella un psicópata consigue captar el rostro de sus víctimas (mujeres muy bellas) en el momento en que están muriendo.

- “Hardcore” (1979) de Paul Schrader, trata de la búsqueda de un padre a su hija desaparecida, a la que al final logra rescatar del mundo del porno en el que voluntariamente había entrado, y llevarla a casa, no sin antes presenciar una snuff movie en la que mueren 2 personas (no es muy agresiva, a diferencia de las que aparecen en películas posteriores, pues no hay tortura).

- “Videodrome” (1982) de David Cronenberg, en ella, el protagonista descubre que además de pornografía sadomasoquista, una cadena de televisión por cable emitía películas snuff.

- “Tesis” (1996) de Alejandro Amenábar, recoge la situación que Ángela (Ana Torrent) descubre al buscar información para su tesis sobre la violencia en el medio audiovisual; su director de tesis muere tras visionar un film, que resultó ser una snuff film en la que asesinaban y torturaban adolescentes, estando involucrados un profesor y un alumno (un poco psicópata).

- “Asesinato en ocho milímetros” (1999) de Joel Schumacher; el protagonista es un detective privado (Nicolas Cage), que investiga una película encontrada en la caja fuerte de un millonario fallecido, en la que torturaban y finalmente mataban a una jóven; al final del film se descubre que había sido encargada por el fallecido, a cambio de una gran cantidad de dinero.

- “La Cámara Secreta” (2002) de Marc Evans; el film empieza con un anuncio en internet que busca participantes para un Gran Hermano que se trasmitirá por internet, pero los seleccionados terminan descubriendo que realmente se trata de una snuff movie, en la que ellos serán las víctimas.

à “A serbian film” (2010), de Srdjan Spasojevic y la censura.

El protagonista es Milosh, que ha sido una figura muy importante del porno serbio, atraviesa una mala situación económica, teniendo que participar en películas (porno) de escasa importancia para conseguir dinero. Está casado y tiene un hijo pequeño. Una antigua compañera de trabajo lo pone en contacto con Vukmir, quien quiere contratarlo para una película porno a la que define de experimental y artística, sin darle más referencias. Milosh termina aceptando la oferta, y comienza un rodaje un tanto particular, que aviva la desconfianza del protagonista (pues no quiere realizar ningún tipo de tortura y mucho menos trabajar con menores). Cuando decide poner fin a su participación en el film (pues no cambia su decisión pese a su conversación con Vukmir, quien le muestra una cinta de un coito con un recién nacido, a la que define como “un género nuevo”), es drogado con afrodisíaco para ganado, y termina realizando las depravadas órdenes de Vukmir (torturas, violaciones, asesinatos, pedofilia, etc).

Se trata de una película polémica, sobre todo por las imágenes de incesto y pederastia; se ha convertido en un símbolo de la libertad de expresión, y por ello recibió el Premio Especial del Público en la “XXI Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián” (donde no pudo proyectarse por poder incurrir en un supuesto delito contra la libertad sexual).

Sin embargo no entiendo esta censura, pues como dice Nacho Vigalondo “la representación de un delito jamás puede ser equiparable al delito en sí mismo”. Es una película dura, provocadora, con escenas que impactan, pero no deja de ser ficción. Además nos transmite una sensación de repugnancia no sólo por las imágenes desagradables, también por el hecho de que las realiza una persona a la que también le resultan depravadas, pero las realiza por estar bajo el influjo de las drogas. Esto permite al espectador reflexionar sobre cuestiones como la pederastia, la tortura y las violaciones, que son una realidad hoy en día, desde luego el film no deja indiferente a nadie (también muestra coitos con cadáveres).

En muchos foros se comenta que las prohibiciones de las que está siendo objeto el film son una muestra de intolerancia, una vulneración del derecho a la libre expresión, etc, y en realidad considero que es así, pues quizás el problema sea no los temas que trata, sino que es demasiado explícita, pero no por ello debe ser censurada, se debe dar la opción a una persona adulta de verla o no, y extraer sus propias conclusiones.

El fenómeno de la censura surge en el primer tercio del siglo XX, cuando distintas asociaciones vecinales y religiosas comenzaron a realizar protestas sobre los contenidos de las películas, considerando que causaban un influjo negativo en los jóvenes, siendo respaldados por la ciudadanía, lo que obligó a retirar del mercado cinematográfico todo el material considerado ofensivo. Este fenómeno afectó durante años a los proyectos de las cinematográficas, entre ellas las europeas, a las que se incentivó con ayudas económicas para realizar un control de los contenidos. Pero generalmente la censura se realiza a la película ya producida, prohibiendo su difusión, o en muchos casos eliminando escenas que no podían verse en un determinado país, por su contenido moral, político o religioso (en nuestro caso, la censura franquista).

En su ensayo, la filósofa Michela Marzano, al tratar el tema de los vídeos con violencia y asesinatos reales que circulan por internet, concluye que la censura no es la solución (postura que comparto), que hay que concienciar a la gente, pues visionar íntegramente esos vídeos no supone estar informados, pues si en este caso la censura no es viable, menos aún en una escenificación. No hay nada de malo en ver una película que lo que hace es mostrarse crítica respecto a esas acciones (y esa finalidad crítica persigue su director), lo malo es ver vídeos reales cuya finalidad es precisamente incentivar las conductas que recogen y aún por encima muestran sin filtro alguno el sufrimiento o humillación reales de las personas, e incluso la privación de la vida. La censura sólo provoca mayor interés, le da mayor importancia y publicidad a la película (o vídeo), y la censura no ha impedido la difusión del film por internet.

El problema de este tipo de películas, no es el mensaje que pretenden transmitir, no son los hechos que recogen en sí (pederastia, incesto, violaciones, torturas…), pues son temas reales pero escenificados, el problema son las imágenes explícitas, pero su visualización debería quedar a decisión de los espectadores potenciales, al igual que en el resto de películas, no se puede “hacer callar” a los directores.