19 de nov. de 2010

La violacion en el cine

TECLADO INVITADO: LETICIA BARRIO SOTO

El visionado de las escenas concretas de violaciones que hemos analizado en clase [Broken Blossoms, Lo que el viento se llevo, Perros de paja, Terciopelo Azul, Salsa rosa, Kika, Baise-moi, Irreversible, Acusados], a todas luces es desagradable. No entiendo qué se pretende aportar a la sociedad o al mundo del cine al filmar escenas tan dantescas y que, como señalábamos en clase, parece que cada vez se dedica más tiempo en cada película a ese tipo de escenas.

Es muy plausible el hecho de que a través del cine se intenté llevar a cabo una campaña de concienciación acerca de la violencia sexual sobre la mujer, pero entiendo que se puede conseguir lo mismo si esa labor de concienciación se hace de un modo más implícito. Es decir, en general sabemos que una violación es una acción completamente reprobable, porque supone una vejación de la mujer, una total sumisión a la voluntad del hombre, supone también el que la mujer se convierte un mero objeto, supone una vulneración de derechos, etc.; pero todo eso lo sabemos, o por lo menos lo sabe una amplia mayoría de la población, de forma intrínseca a la propia condición del Ser Humano, porque nuestra propia concepción moral, nuestro propio código de conducta, y el propio código ético que ha establecido la evolución social nos lo han enseñado así.

Es cierto que hace años no teníamos esta concepción, sino que la mujer era un mero objeto que estaba sometida a la libre disposición del hombre, no sólo dentro de su ámbito personal más cercano. Pero lo que no podemos negar es que sí se ha producido esa evolución.

Entonces ¿hay una necesidad real de filmar este tipo de películas? A mi juicio no, o por lo menos no de esta manera, porque como se ha dicho a la mañana estas escenas se han desfragmentado de esas películas y han acabado figurando en el "top ten" de las escenas más vistas, pero ¿más vistas por quién? Sinceramente no creo que el 80% de las personas que visualizan esas concretas escenas sea para analizarlas y concienciarse, sino que creo que por lo menos ese 80% lo hace para saciar alguna necesidad repugnante y que realmente obtienen placer al contemplar el sufrimiento de la mujer. Y si, pese a que ese no sea el interés del Director, sino todo lo contrario, es decir, pese a que su fin último sea concienciar a la población, lo que se está consiguiendo es alimentar la filmoteca de estos sujetos.

Porque realmente creo que con lo menos se puede llegar a conseguir lo más, es decir, que con una concreta escena como en el caso que decíamos de la actuación de Buck a Beatrix Kiddo en Kill Bill, sin mostrar expresamente las imágenes concretas de las violaciones, el espectador claramente se da cuenta de la crudeza de la situación.
Otro caso que me gustaría mencionar es el de la película ’Baise-moi'. La protagonista que actúa de un modo pasivo en el momento de la violación, al final dice algo como que no hay que darle mayor importancia, que ese hecho no convierte a las mujeres en víctimas,.... Y la lectura que se extrajo en clase fue positiva sobre estas palabras, pero yo creo que lo que no hemos analizado realmente es que esas palabras lo que están dando a entender no es que le esté quitando importancia al hecho para no sufrir no quedarse marcada por eso, sino que entiendo que lo que podemos extraer de esas palabras es que la protagonista en cierto modo se resigna, diciendo bueno, no hay que montar un drama por esto porque no es la primera vez que ocurre, es decir, que parece como que simplemente tenemos que convivir con la posibilidad de que un buen día alguien por el hecho de ser mujer y supuestamente estar en inferioridad de condiciones tengamos que soportar este tipo de violencia sexual.

Bien, y planteábamos también la disyuntiva de que ¿cómo se puede dar una conferencia sobre este tema sin mostrar estas imágenes? Pues repito lo mismo, a veces con lo menos se puede lograr lo más, esto es, por ejemplo, para que una persona se de cuenta de la crudeza de una situación no hace falta mostrarle los 15 minutos en que un sujeto está apuñalando 20 veces a otro sujeto y enseñar lentamente cada puñalada, la sangre, la agonía... No, porque el espectador ante una situación de tal calibre ya toma conciencia desde el inicio no es necesario mostrarle todos los detalles macabros.

7 comentarios:

Pablo dijo...

Dices que "en general sabemos" que la violacion es una accion reprobable. Claro, desde siempre se la ha considerado un delito. El problema es que estamos ante una practica social extendida, en la que los perpetradores gozan de un alto grado de impunidad (porque las mujeres no denuncian, porque es dificil probarlo, etc.). Es un problema social que no se resuelve solo con leyes (como la mayoría).
El cine contribuye a difundir ideas sobre la violacion que el espectador medio a veces no percibe. Por eso es importante la labor de critica racional sobre sus productos.
¿Aportan algo a la sociedad? No creo que sea el objetivo de alguien que hace una pelicula aportar nada a la sociedad. El cine es un negocio que requiere mucha inversion y en el que, a menos que satisfagas al publico, es dificil ganar dinero. Esto aumenta el interes en el analisis que realizamos. Si la gente no quisiera ver este tipo de escenas no las pondrian en las peliculas. Porque el objetivo es lograr la mayor audiencia posible. Esto abre la puerta a preguntarse: ¿que significa esta proliferacion de violencia sexual cada vez más explicita contra las mujeres en las pantallas? No hay respuestas simples para este interrogante. Pero no tendremos respuestas a menos que empecemos a plantearnos las preguntas.
Baise-Moi... un texto ambiguo, como la mayoria de los que vimos. La joven violada dice cuando todo ha terminado que la violacion es como el robo de tus objetos en el interior de un coche aparcado. No dejas dentro nada de valor porque no puedes evitar que te los roben. Y ella dice que no deja nada en su vagina de valor que puedan arrebatarle si la violan -lo que no ha podido evitar como mostro la propia secuencia. ¿Es resignacion ante algo que se considera inevitable o un gesto de resistencia en circunstancias extremas no deseadas? ¿No compadecerse a si misma por la agresion sufrida es incompatible con la condena mas absoluta a los agresores? Como en la mayoria de estos temas, a veces el avance reside en plantear las preguntas que hasta el momento no se han planteado, mas que en considerar que hay una unica respuesta correcta para defender.
Me alegro que el tema los haya movilizado de forma espontanea, porque erradicar la violencia sexual es un objetivo por el que vale la pena luchar.

Anónimo dijo...

Alumna número 2:

En mi opinión, el mostrar escenas de violación en el cine es un modo probablemente de los más eficaces para denunciar y condenar estas prácticas, al ser un gran medio de difusión ante todo el público en general y no sólo para aquellas personas que les cause inquietudes o desean investigar sobre el hecho mismo, sino llegando a través de la gran pantalla a un público que no se lo habría planteado de no haberse encontrado con el problema de modo casual.
Sin embargo, creo que a veces esta loable intención de mostrar la crudeza de estas prácticas totalmente censurables se torna de un modo contraproducente en algunas películas. Con ello me refiero a las películas que reflejan algunos de los mitos que circulaban (o quizás aún circulan) sobre los actos de agresión sexual a las mujeres, llegando a mostrar cómo a lo largo de la violación la mujer se va dejando llevar y disfruta finalmente con la misma, o que se refleje como una fantasía sexual de fácil práctica para el público masculino.
Las películas que muestran estas imágenes suponen, desde mi punto de vista, un enorme retroceso en la causa, incluyendo entre éstas aquellas que, a modo de broma, como algunos fragmentos de películas que hemos podido visualizar, engloban violaciones entre las secuencias, tratándolas de un modo anecdótico y sin mayor trascendencia, o incluso para provocar la carcajada del espectador.
Sin querer hacer sangre de este tipo de representaciones cinematográficas, que no van más allá de otro modo de posible entretenimiento al público, se puede estar sucintamente y sin tener la menor voluntad de ello, quitándole gravedad a las violaciones, lo que permite a la sociedad entrar en un terreno de confusión, acerca de hasta qué punto resulta realmente tan traumático y no entraría dentro de, incluso, posibles deseos sexuales escondidos que salen a la luz.
Por otra parte, del mismo modo que considero censurable el hacer comedia de los actos de violación, tampoco creo razonable el mostrar la crudeza de una violación, el trauma, desgarro, impotencia y sufrimiento femenino en la pantalla durante largas e interminables escenas que conseguirían hacer sentir en el espectador el mismo grado de angustia y desesperación si durasen la mitad del tiempo que se le dedica, como hemos podido comprobar en otras películas. Así, regodearse en el sufrimiento provocado, aunque logra alcanzar la denuncia deseada y la crudeza de la situación, no lo creo necesario para conseguir el fin buscado, mucho más simple de alcanzar.
Por todo ello, el tema de la violación en el cine y el modo de representación de la misma me parece un tema de gran delicadeza y que debe ser tratado, por su trascendencia social, con total sutileza por el cine, por los diversos efectos que pueden llegar a alcanzar según se muestre la escena en una película en concreto, pero, por supuesto, de necesaria difusión para, aunque parezca imposible tener que admitirlo, concienciar a la sociedad de lo reprobable de dichas prácticas.

Angelo dijo...

El cine, como medio de comunicación, puede ejercer una labor de concienciación o denuncia social, y en ese sentido, la muestra de escenas explícitas de violaciones bien pudiera tratarse de una poderosa herramienta de disuasión de cara a quienes tuviesen la intención de realizar esta reprobable práctica.

No obstante, la faceta más habitual del cine no es otra que la de vehículo para contar historias. En este sentido, habría que determinar el contexto en el que tienen lugar dichas escenas, el tiempo de metraje que ocupan y la función que cumplen dentro de la trama. Atendiendo a estos tres puntos podemos establecer si su inclusión es gratuita o no, aunque dicha conclusión sea subjetiva, pues a fin y al cabo desconocemos los verdaderos motivos que han conducido al director a su inclusión.

Con todo, opino que, aunque en un principio su finalidad hubiese sido otra, la explicitud de las escenas termina por generar más morbo que concienciación social, constituyendo además en numerosas ocasiones un recurso burdo y muy manido cuando se trata de impactar al espectador.

Lo implícito, lo sutil, cuando está bien resuelto es capaz de provocar un mayor impacto. A las pruebas me remito, y es que, sin ir más lejos, una película como Alien, solamente con un inteligente juego de cámaras y la utilización de una atmósfera opresiva es capaz de transmitir una sensación de angustia y terror que otras producciones son incapaces de transmitir, por mucha casquería que incluyan. El mensaje es más claro cuando se utilizan los medios adecuados, y esto es algo extrapolable a todo.

Es posible que, si en vez de recrearse en las escenas de violación, mostrándolas con todo lujo de detalles, se optase por simplemente dejar entrever que se está llevando a cabo dicha acción, la reacción entre el gran público fuese otra muy diferente.

Anónimo dijo...

ALUMNA NÚM.14

En una cultura eminentemente visual como la que vivimos, la sociedad forma cada vez más su idea a través del cine y la televisión, ya sea mediante películas de ficción, documentales, informativos, programas del corazón, etc. O dicho de otro modo, la principal fuente de conocimiento para la mayoría de la población es el medio audiovisual.

En mi opinión, y en relación con lo que Leticia se pregunta, sí es necesario que el cine muestre el acto de violación, pero siempre y cuando no se trata tampoco de una banalización del acto de agresión sexual como ocurría en “KIKA” porque eso lo único que provoca es que lleguemos a creer que la mujer realmente no está sufriendo, sino que simplemente está preocupada por si va a tardar mucho o no en acabar el hombre; y siempre que la forma en que se muestre no pueda servir para seguir fundamentando esos viejos mitos sobre mujeres y violación como que cuando dice que no realmente es sí, o que desea ser forzada. Es decir, con esas formas de representación de la agresión sexual en los que se llega a producir una banalización de la violación realmente se está convirtiendo a la mujer en un “recipiente”, en un objeto sexual.

Ahora bien, tampoco considero que sea necesario mostrar toda la crudeza del acto de agresión sexual como se hace en el film “IRREVERSIVLE” no porque ello pueda “alimentar la filmoteca de sujetos que tratan de saciar alguna necesidad repugnante y que realmente obtienen placer al contemplar el sufrimiento de la mujer” (porque quizás sea preferible que la sacien viendo una película, en la que la agresión sexual no ha llegado a producirse) sino porque el mismo fin de denunciar la violación podría haberse alcanzado sin hacer uso de imágenes tan explícitas y es que la forma en que se narra o refleja esa violación es cruda. Es una escena de aproximadamente nueve minutos sin cortes, en la que no son solo los hechos, sino también las palabras que se dicen las que provocan repugnancia; es una mezcla de violencia y violación. Parece como si no fuera suficiente con una sino que tenían que unirse ambas para colocar a la mujer en una situación todavía más vejatoria.

Por lo que respecta al análisis que en clase se hizo de la película BAISE-MOI no creo que llegáramos a la conclusión de que no debe dársele demasiada importancia a que un hombre viole a una mujer, sino a que la mujer –por el hecho de haber sido violada- no debe convertirse en víctima para siempre.

Por último, me parece imposible dar una conferencia sobre violación en el cine sin mostrar escenas de violación, a no ser que el público asistente haya visto anteriormente esas películas; aunque sí podría darse una conferencia sobre violación en general sin tener que llegar a mostrar esas imágenes porque todo el mundo se imagina ya la agonía y desesperación que una mujer puede llegar a sentir en un momento así.

Anónimo dijo...

Alumna nº 15 (primera parte)
En mi opinión, aunque por una parte es relevante que se muestre en el cine que las violaciones son un acto reprobable que aunque forma parte de la sociedad causa un daño irrevocable en las personas que las sufren, debe analizarse hasta qué punto y de qué manera es positiva la representación de las mismas en los medios audiovisuales.
Quizás el lado positivo que se puede extraer de este tipo de representaciones se encuentra en que se reflejan todos los clichés que están latentes en la sociedad respecto a este tipo de actos, y que si el espectador analizase críticamente se podrían cambiar. Ahora bien, yo creo que el problema reside en que en general, las representaciones audiovisuales, las vemos y asumimos su contenido, sin pararnos a pensar desde un punto de vista crítico como sí por ejemplo haríamos si nos encontrásemos ante una novela, por lo que en un principio, podría parecer una ventaja se convierte en un inconveniente, al asumir los espectadores el contenido que visionan desde una perspectiva pasiva, sin pararse a reflexionar en el mismo. De este modo se difunden ideas que no se corresponden con la realidad, sino con la visión que percibe un violador, como por ejemplo que la mujer que es violada desea ser violada.
No obstante, no creo que sea positivo banalizar la violación como se hizo en KIKA o en Salsa rosa, pues no es ningún acto gracioso, y de este modo se está minimizando el daño que se le causa a la mujer con este tipo de acto violento que le causa un daño psicológico muy grave. Tampoco creo que sea positivo incluir la violación sin ninguna razón de ser en la película como sucede en Salsa Rosa, ya que no se está contando una historia en la que para nada sea necesario introducir una violación. Asimismo no creo que sea conveniente representar la agresión sexual tan explícitamente como en Días Extraños, en Irreversible o en BAISE-MOI, ya que pueden llevar a disfrutar a personas a las que les resulten atractivos este tipo de actos.
Me gustaría señalar que a lo largo del visionado de las escenas de violación se puede ver cómo han evolucionado los clichés acerca de la violación; así por ejemplo, en las primeras se señalaba que la mujer disfrutaba con la violación (Lo que el Viento se llevó o Perros de Paja) lo que no sucede en cintas posteriores como la de BAISE-MOI o Acusados; o incluso se acaba con algunos de ellos, así por ejemplo en Salsa Rosa se muestra que la violación no siempre la comete un hombre que parezca un delincuente, sino un hombre que no cause inquietud alguna, que incluso parezca incapaz de algo así. En las últimas cintas se percibe un intento por cambiar con los clichés iniciales y por dar a entender que el acto de violación se trata de un acto de superioridad por parte del violador, lo que se señala en Irreversible, en donde Mónica Belucci es violada por un gay, o que el violador disfruta si la persona violada chilla, así en BAISE-MOI el segundo violador deja a la chica porque esta no grita, ni llora; ahora bien, estas escenas espeluznantes caen en tal detallismo que como señalábamos anteriormente dan la impresión de que más que denunciar este tipo de actos, buscan crear polémica, ser visionadas e increíblemente conseguir la mayor audiencia posible, algo que consiguen y que realmente es lo preocupante. Además estas películas caen en otras ideas extendidas en la sociedad como que si la mujer circula por lugares peligrosos como consecuencia puede ser violada, así sucede en Irreversible.
Y es que a pesar de que muchas de esas ideas preconcebidas afortunadamente van desapareciendo, es cierto que aunque resulta increíble, en nuestra sociedad persiste en parte la idea de que si una mujer viste de una forma un poco provocativa y es violada en parte se lo buscó; todavía hoy en día es muy difícil detectar las agresiones sexuales dentro de las parejas. Ideas que provocan que todavía hoy la mujer en ocasiones se sienta avergonzada, incluso culpable y por ello no denuncie este tipo de actos, dejando impune a quien los realiza.

Anónimo dijo...

Alumna nº 15 (parte II continuación)

Respecto a la película BAISE-MOI yo interpreto que lo que se quiere transmitir es que la mujer que sufre una violación a pesar de que obviamente sufre y va a pasar por momentos difíciles: debe tratar de superarlo para poder seguir adelante con su vida; no creo que quiera señalar que la mujer debe resignarse, pero sí que en caso de que sufra una violación puede llegar a reponerse en cierto modo; aunque yo creo que a una persona que sufre una agresión sexual, siempre le va a quedar algún tipo de secuela psicológica para relacionarse en ese ámbito con sus posibles futuras parejas o pareja actual, esa persona tratará de reponerse para normalizar en lo máximo posible sus relaciones con los demás y no vivir atemorizada toda su vida por ese suceso horrible que le ha ocurrido y que de otro modo le impediría seguir adelante.
Finalmente, respecto a si es necesario mostrar o no estas secuencias de violación en una conferencia, en principio parecería que no, porque bastaría con señalar cuáles son los clichés, que se han mantenido en el tiempo y podemos imaginar el daño y sufrimiento físico y psíquico que se le causa a una persona, pero quizás para que la persona realice un análisis más crítico sí que sea necesario, puesto que dentro de ciertas películas se producen escenas de violación que incluso llegan a pasar un tanto desapercibidas en el conjunto del film, pero no si se analizan de forma aislada

Anónimo dijo...

Alumna ARR, número.
Coincido con la exposición de mis compañeros respecto a la duración y explicitud excesiva y poco sutil de este tipo de escenas. Para lograr una mayor concienciación social no son necesarias, sino que es conveniente evitarlas para no lograr lo contrario de lo pretendido, y satisfacer a un espectador que goza con el sufrimiento de la mujer en esas situaciones.
En el momento en que surgió este tema durante la conferencia del día 18 me acordé de cómo era tratado el tema en series de hace años, o incluso en series actuales ambientadas en los años 50-60, etc, en los que la mujer víctima de una violación no contemplaba la posibilidad de denunciar el hecho, temiendo las burlas de la policía y ser tratada de “fresca”, en definitiva, no ser creída. Sin embargo difiero con la postura de la alumna número 15, no creo que persista esa idea en la sociedad actual, ni mucho menos. Ha habido un cambio de mentalidad, ya no se considera a la mujer culpable, se la considera víctima, de un delito como es la violación. Siempre habrá gente en la que persistan ideas como la que relatan estas series, pero sobre todo en gente que ha sido educada en eso, pero no es un pensamiento extendido como sí lo era antes.
Se puede relacionar este tema con el de las películas que tratan sobre la pedofilia, como “Hard Candy”, que muestra de forma “sutil” el carácter reprobable de esas conductas, sin dar oportunidad de satisfacer a posibles espectadores que gocen de escenas explícitas y prolongadas en las que el hombre actúa como dueño de la situación, pues sin saberlo, es la mujer (que actúa como niña) la que domina, y emprende una venganza un tanto particular.
También se podría relacionar con las películas que tratan sobre las “Snuff Movies”, pues dependiendo de la forma en que se enfoquen, podrían llegar a convertirse en material para las prácticas sexuales de personas que gozan con estas atrocidades.